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Reportaje especial
Panamá, lunes 13 de noviembre de 2006
 

INTERDEPENDENCIA.

Nuestra realidad social

Luis Camargo Broce

Vivimos una crisis nacional nacida de profundos errores, por la corrupción política, gestada por décadas en nuestra sociedad.

Por ejemplo, se habla del endeudamiento del país que en una época de globalización de la miseria como es la existente, no es nada insólito.

El desarrollo del país siempre requiere para empezar interdependencia. Buscar equilibrio entre necesidades internas de la nación y logros sociales no es nada fácil, sobre todo si no se procede de acuerdo con vencer los tentáculos de un sistema económico humano.

Tenemos que ir al punto neurálgico de esta aberrante situación social, de lo contrario seremos cómplices y unos irresponsables. Crisis social, moral, espiritual e integral prevaleciente donde todos somos causales de esta crisis nacional que estremece los cimientos de nuestro país y amenaza con devorarlo.

Todo el país está cojeando; las instituciones, los individuos humanos, los civiles, los militares, los pordioseros y los empresarios, universidades.

El general Manuel Antonio Noriega es el límite. Por la corrupción generalizada y el narcotráfico la nación cada día por ello pierde soberanía, estabilidad económica, dirección política de engrandecimiento social, de dirección internacionalista y local por la paz universal, el bien de la humanidad y del hombre, mientras la patria se pudre en el caos social.

Crece el odio entre los hermanos, en tanto se acusan verbalmente con vileza y desprecio por la dignidad humana y su inteligencia, en medio de una orgía de sangre y cuerpos humanos terminales en un culto al becerro de oro.

La ignorancia y la estupidez, el egoísmo, el juega vivo, la maleantería, la arrogancia del tarado mental impera por doquier.

La educación debe ser no solo de la tecnología sofisticada y deporte si no también de orientación interna y solidaridad social, folclor nacional, raíz del alma panameña.

Desarrollo social, de cuyo endeudamiento con el Fondo Monetario Internacional, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial es el ultraje de los gobernantes de turno y poco interés por la solución de los problemas económicos sociales nuestros.

El autor es ciudadano panameño

Además en opinión

Entre chivo y conejo: Berna D. Calvit
Repercusiones de la globalización: Rimsky Sucre B.
Desdicha de ser asegurado... y pobre: Rolando Binns Halman
Nuestra realidad social: Luis Camargo Broce
Código de Trabajo y transportistas: César Martáns Ventayol



 
 
 
 
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