El béisbol, un buen escenario para políticos
Harmodio Arrocha Jr.
harrocha@prensa.com
OPINIÓN I No me gustó para nada el ambiente que vi ayer en el estadio que lleva el nombre del astro Rod Carew, tal vez esté equivocado o me haya apresurado en formarme una imagen de algo que no es así, y que, por el contrario, significa el inicio de lo que promete ser una era de muchos triunfos para la alicaída organización beisbolística de Panamá Metro.
Pero eso no fue lo que percibí ayer antes, durante y después del acto eleccionario donde fue escogido como nuevo presidente de la liga de Metro Juan Hernández, un político que ayer sacó de su currículum un diploma como dirigente deportivo comunitario, pero que más allá del amiguismo que ronda en la política criolla, fue electo de manera democrática y eso hay que decirlo. Por más que se diga que la política no está metida en el deporte, lo que vi ayer es un vivo retrato de que el deporte de las bolas y los bates es quizás el mejor escenario para dar el salto a otras esferas.Y no me gustó por dos razones.
Primero, el dirigente saliente Edwin Cabrera dijo que no le interesaba reelegirse porque ni la junta directiva de la federación que preside Franz Wever ni la mayoría de los presidentes de ligas tienen ninguna voluntad en modernizar el béisbol. Y eso es grave. Es más, profundizó en sus declaraciones y señaló que no lo hacen porque así mantienen el status quo y conservan sus espacios en la organización y tienen al béisbol en franca decadencia. Entonces, me pregunto: ¿esto no es política? Increíble, si bien se llevó a cabo el proceso electoral en presencia del representante del Inde, ya se sabía antes la votación y lógicamente el show estaba arreglado para las entrevistas de rigor con la prensa. Pero bien, lo importante ahora que soplan nuevos vientos en la tropa capitalina será ver qué tanto interés hay de la dirigencia para sacar a Metro del hoyo en que se encuentra.
El autor es periodista.
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