Por quinta vez le tocará a Panamá un escaño como miembro del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. La selección es un reconocimiento al país y una distinción que la comunidad latinoamericana hace a la diplomacia panameña. Es justo resaltar el hecho.
Esta será una posición inmejorable para tener una voz de peso dentro del conglomerado de Estados latinoamericanos y ejercer un liderazgo positivo a nombre de la región, que ojalá también nos sirva para promover –desde dicho foro– temas que deberían estar en la agenda panameña, como la promoción de una desmilitarización efectiva del continente.
El hecho de que desde el comienzo se considerara a Panamá como país de consenso, ante la imposibilidad de lograr una votación definitiva por Venezuela o Guatemala, demuestra la confianza de la comunidad internacional en el papel diplomático que podemos lograr. También nos ofrece una oportunidad muy especial para dar testimonio al mundo de los dividendos que la democracia, la tolerancia y un país sin ejército ofrecen. |