| PROYECTO DEL CANAL.
Derroche, fiascos, gansadas y desvergüenza
Manuel Díaz
El referendo, por su magrísima concurrencia, es, como mínimo, de dudosa legitimidad. No importa cuántas argucias "fabriquen" los detentadores del poder, la ACP, las dirigencias políticas acomodaticias y los promotores "oficiosos y desinteresados" que, para todos los efectos eran un frente unitario, por lo menos hasta el día del referendo, el resultado les salió muy chueco.
Si se toman en cuenta y se suman los votos que obtuvo el actual ocupante del Palacio de Las Garzas en las elecciones de 2004 y los adherentes inscritos por los partidos Panameñista, Molirena, Solidaridad, Liberal y Liberal Nacional, Cambio Democrático y Popular (que, aunque es "mantequilla", también reclama haber hecho su aporte), y asumimos que la mitad obedeció la directrices de "sus dirigentes", sean estos presentes, históricos o defenestrados (que ya no mandan en sus toldas), es evidente que a ellos les hicieron menos caso que a "Pelúa".
Los partidos que promovieron el "sí" se gastaron muchos dólares para mover a sus clientelas. Si cada balboa que gastaron se divide entre el número de votos que obtuvieron, fueron los votos más caros del mundo. Y si a los gastos de los partidos se suman los que hizo el gobierno de "la patria nueva", la ACP, los promotores "oficiosos y desinteresados" y el Tribunal Electoral, las cifras son absolutamente escandalosas. ¿Se imaginan ustedes, cuántas panameñas y panameños, que todos los días se acuestan con el estómago pegado al espinazo, hubieran podido calentarse la tripa si en vez de tanta "laca laca" inútil hubieran recibido una bolsa de comida? Tanto derroche, injustificable, es una ofensa y una burla a la pobreza y la miseria que padece el 50% de nuestra población.
Aunque el fiasco de los partidos, "los dirigentes" y grupos que promovieron el "sí" es notorio, nadie espere actos de contrición ni expresiones de vergüenza pública.
Nunca la han conocido. Como son discípulos aventajados de Maquiavelo, obtenido el fin: lograr la mejor tajada del "gran reparto", poco les importa que la inmensa mayoría de los panameños y panameñas no haya acudido a las urnas.
Obnubilados como están por los futuros negocios que creen les generará la ampliación, los grupos de intereses que se movieron más intensamente para promover el "sí", no han calculado que la mayoría de ellos se quedará "sin el oro ni el moro". No transcurrirá mucho tiempo, ya lo verán ustedes, para que el frente, aparentemente monolítico de los "siéros", se parta en varias partes. La razón: el pastel no alcanzará para todos. Y los que se queden fuera, después dejarán oír sus lamentos aquí, allá y acullá.
Ahora, unas cuantas de las gansadas que nos dejó el referendo: 1) El 57 % que no votó estaba viendo el juego entre el Real Madrid y el Barcelona. Autor: cerebro de mosquito. 2) Este referendo no se debe comparar con el de 1998, el de la reelección (de triste recuerdo para ya saben quién) sino con el de 1992. Autor: un magistrado aspirante a seguir acumulando vacaciones. 3) Lo más importante del referendo es que los funcionarios de la ACP, por haber salido de sus oficinas refrigeradas (a vender la ampliación en buses refrigerados y cobrando viáticos que pondrían muchas pailas) han tomado conciencia de que muchos miles de panameños viven en la miseria y, "de a vaina comen"... ¡La gran flauta!
La desvergüenza: la confesión, post referendo, desde luego, del señor Sabonge, quien ahora dice que el proyecto todavía está "muy en borrador". Entonces, ¿para qué chorizo gastaron más de 50 millones en estudios y consultorías y en estudios de los estudios y las consultorías?
El autor es ciudadano panameño
Además en opinión
• Que alguien me explique…: Daniel R. Pichel • Derroche, fiascos, gansadas y desvergüenza: Manuel Díaz • El país que quisiéramos tener: Betty Brannan Jaén • Que no hayan muerto en vano: Miguel Ángel Cáceres Yap • Suave con el progreso: Carlos A. Voloj Pereira
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