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Reportaje especial
Panamá, viernes 27 de octubre de 2006
 

AMPLIACIÓN DEL CANAL.

El triunfo de Panamá: ocaso de los politiquero

Paulino Romero C.

El triunfo arrollador del "sí" a la ampliación del Canal, en el referéndum del domingo 22 de octubre, a cuya "cita con la Patria" la ciudadanía concurrió masivamente, ratifica el poder soberano del pueblo panameño, consciente de su destino histórico, al tiempo que anuncia el "ocaso de los politiqueros locales". Por lo general los políticos que se equivocan son, en su mayor parte (aunque en Panamá lo que abundan son "politiqueros"), aquéllos que no usan los instrumentos de la inteligencia, sino solamente los medios pragmáticos tradicionales y el mal uso de los medios de comunicación, como son la prensa, la radio y sobre todo la televisión.

La inteligencia es la base de cualquier contacto entre el gobierno y el pueblo y por eso pensamos que, políticamente, el contacto del gobierno con el pueblo debe ser más intenso, más directo y más sencillo. Los mal llamados "dirigentes políticos" --a pesar de los 103 años que llevamos de vida republicana-- han carecido de la fuerza del ideal, de la ciencia y del deseo de acabar con un sistema político retrógrado e injusto de cuya miseria vivían y aún viven.

Un curioso dato que es de conocimiento general nos informa que la política no es entre nosotros servicio de la Patria, sino oficio lucrativo que ejerce su industria en los linderos de la picardía, la hipocresía y el engaño; no es lucha de ideales, sino pendencia movida por los más mezquinos y egoístas intereses. Y como consecuencia de esta miseria moral e intelectual del ambiente político panameño (politiquería), ha venido siendo el creciente retraimiento de aquellos espíritus sanos y activos que no se han avenido a poner el caudal de sus energías al servicio de la politicomanía, produciéndose de este modo una selección a la inversa, que ha abandonado los intereses públicos a las manos más indignas. Bien pudiéramos decir que es éste el legado negativo que nos dejara el desgobierno anterior.

Las circunstancias por la que atravesamos los panameños y panameñas, que son la suma de desengaños, frustración, corrupción, nepotismo, incompetencia administrativa e insensibilidad social gubernamental, etc., han hecho posible el intento de formar nuevos partidos políticos, que, contrario a lo que se esperaba de ellos, apenas en proceso de inscripción, y aún sin haber entrado al combate cívico de la "campaña electoral 2009, en su mayoría, ya han defraudado las perspectivas del pueblo panameño, con las mismas prácticas "politiqueras" y "personalistas" de los viejos partidos.

A nuestro juicio, éstas y otras más son las causas de la tramitación de la profunda crisis social y política que se ha dado en llamar "histórica", y que es una continuación característica de las más antiguas vergüenzas gubernamentales, protagonizadas por los politicastros en goce del poder. Son las causas del hecho lastimoso que debe ser punto de partida de una gran cruzada patriótica, que no de "unión por Panamá", en el ejemplo engañoso del gobierno anterior, demostrado por sus hechos durante el quinquenio 1999-2004.

Es por todo ello que nos esforzamos -no de ahora, sino de siempre- en la medida de nuestras fuerzas y capacidades, en hacer patria, trabajar en la formación del espíritu nacional, contribuir a despertar en el panameño y panameña la conciencia del mundo social, y convertir hombres y mujeres en ciudadanos.

Igualmente pensamos que para atraer a la acción política depurada a las masas apartadas por repugnancia a la politiquería todavía imperante, es menester llevar al espíritu de todos los panameños y panameñas el convencimiento de que la vida pública (que aún pareciera no ser sino farsa nada amena), comienza a ser una realidad auténtica.

Y sólo lo será, verdaderamente, si nace y se nutre del estudio serio de los problemas nacionales.

¡Panamá es dueña de su Canal y soberanamente decidió ampliarlo y mejorarlo!

El autor es pedagogo, escritor y diplomático


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