| TRAGEDIAS POR INEPTITUD DE FUNCIONARIOS.
¡Indignación e ira ciudadana!
I. Roberto Eisenmann, Jr.
En menos de un mes han muerto 50 hombres, mujeres y niños panameños… por crasa ineptitud de funcionarios públicos … ¡y no pasa nada! Los funcionarios que tienen la responsabilidad -tanto en la Caja como en el Tránsito- ofrecen excusas increíbles que rayan en la estupidez; la que se lleva el premio es "la culpa la tiene el gobierno anterior".
El que pueda rodar un bus sin salida de emergencia identificada, y con todas las ventanas selladas… que el chofer, quien lleva en su trampa de muerte inocentes vidas humanas tenga una centena de boletas, diez de ellas por colisión y que todavía maneje… que la Autoridad, sí, -la Autoridad- eche cuentos que son un insulto a la inteligencia ciudadana y, lo que es peor, que muestre una insensibilidad hacia las familias de humildes víctimas inocentes…. ¡no puede tolerarse más!
En cuanto al Síndrome misterioso, hubo comunicación tardía y poco transparente; incluso para los legos en temas médicos no era difícil identificar que el hilo conductor que conectaba a todas las víctimas era que tomaban medicamentos del Seguro Social.
Bueno, ya por suerte supimos cuál era el veneno; esperamos que se envíe a la cárcel a los responsables del ilícito (vendedores, compradores, etc.)… y como hay funcionarios de la Caja involucrados, que no haya la acostumbrada tapadera e impunidad porque son del partido, o parientes de uno grande o… para qué seguir.
¿Qué es lo que se han creído?... ¿que pueden tapar el sol con las manos y seguir con su ineptitud matando gente impunemente?... ¿es que no hay sensibilidad, no hay vergüenza, no hay ética alguna?
¿Es que no hay una Junta Directiva en la Caja?... ¿no hay una Junta Directiva en la Autoridad de Transporte?... ¿no hay un jefe que diga "lo siento, pero los errores –cuando de vidas humanas se trata– se pagan con el despido inmediato, seas quien seas"?
Y a mis colegas de los medios… sobre todo los electrónicos: ¡por favor respeten el dolor ajeno! ¡Por favor no sigan metiéndole el micrófono en la boca a los que lloran a sus muertos, para hacerles la estúpida pregunta: "¿y cómo se siente?".
Si este escrito muestra una ira no acostumbrada, espero que mis lectores me perdonen, pero es que como ciudadano estoy indignado. Ninguno de estos 50 hermanos y hermanas nuestros debió morir. Murieron por crasa ineptitud, y eso me produce lágrimas de rabia y de ira… rabia que se incrementa cuando veo la impunidad y desvergüenza de los funcionarios responsables que siguen en sus puestos, y se anuncia el nombramiento de aun otra nueva Comisión.
¡¿Qué es lo que nos pasa en nuestro país?! ¿Elegimos a un Presidente… o a un nombrador de comisiones? Ya sabemos que la táctica de las comisiones es para dejar pasar la emoción del momento… para entonces pasar al "aquí no ha pasado nada".
Pues en esta vuelta, señor Presidente, los ciudadanos exigimos lo contrario. Aprovechemos la ira ciudadana para corregir radicalmente el mal. Ni un bus chatarra más en la calle, todo chofer con más de una boleta pendiente no sale de la piquera…¡y punto!.. y la solución al transporte público a licitación mañana, proteste quien proteste.
Lo único peor que perder un ser querido (hay un panameño que perdió a toda su familia) por ineptitud de funcionarios… es pensar que su muerte fue en vano porque no pasó nada… pues se nombró aun otra comisión.
Como ciudadano que llora de la rabia me sentiré tan culpable como el que más… si en esta ocasión permito con mi pasividad que vuelva a "no pasar nada".
El autor es presidente de la Fundación para el Desarrollo de la Libertad Ciudadana
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