Portada | Clasificados | Foros | Ediciones anteriores | Archivo | Contáctenos
  EL IMPRESO  
Hoy por hoy  
 
   
  Opinión  
  Perspectiva  
  Deportes  
  Mundo  
  Economía y Negocios  
  Vivir +  
  Reseña  
  Sociales  
  Horóscopo  
     
  SUPLEMENTOS  
  Ellas Virtual  
  Martes Financiero  
  Aprendo Web  
  Reseña Empresarial  
Pulso de la Nación
  SERVICIOS  
Titulares por
e-mail
Columnistas
Guía del sitio
Tarifas
¿Quiénes somos?
Contáctenos
  TIEMPO LIBRE  
Turismo
De interés
Cartelera de cines
De noche
 
  PÁGINA DEL LECTOR  
Porque nuestros lectores sí cuentan
  CANALES  
Salud
Psicología
Psicología sexual
Bebés
Hogar
Mascotas
Tecnología
Cine
Libros
Farándula
Discos
Reportaje especial
Panamá, viernes 27 de octubre de 2006

Yasmina Reyes.
yreyes@prensa.com

 

Controversia: el poder de la imagen

Este es un ejemplo clásico de los dilemas éticos que enfrentan a diario los periodistas y los periódicos. ¿Era necesario publicar una fotografía tan cruda?

LA PRENSA / Maydée Romero
IN MEMORIAM. Las muestras de solidaridad se acumulan en el sitio en donde 18 personas fallecieron cuando se incendió un bus, el lunes 23 de octubre. 756121
Yasmina Reyes
yreyes@prensa.com

Entre los hierros de lo que fuera un autobús, el rostro de una de las víctimas me miraba, sus ojos buscaban los míos pidiendo mi ayuda, ya no para rescatarla, sino para que sumara mi voz a la de quienes exigen justicia y piden acción para evitar que esta tragedia se repita. Quité la mirada y busqué la noticia porque la foto me abrumó. Al terminar de leer la nota, volví a la imagen y, ya repuesta de la primera impresión, encontré los gráficos detalles que dicen sin eufemismos, el horror de los últimos momentos de la gente que murió atrapada allí a causa de las acciones y omisiones de todos. Pude ver que lo que a primera vista parecían escombros habían sido personas, y que solo quedó en pie el metal requemado, que también sucumbió al incendio.

Mi primera mirada fue la de periodista. La foto es espeluznante, pero es periodísticamente buena porque choca, conmueve y conmina a la acción. Y, tras el análisis, me asaltaron las emociones. ¿Si hubieran sido los míos..?

Y empezaron las llamadas. Hubo decenas durante la mañana. Gente indignada por el comportamiento "chocante", "irrespetuoso", "insensible" y "sensacionalista" de su periódico.

Este es un ejemplo clásico de los dilemas éticos que enfrentan a diario los periodistas y los periódicos.

¿Era necesario publicar una fotografía tan cruda, cuando ya la televisión había mostrado —por horas— las imágenes del incendio, del bus y la gente calcinados? Esa pregunta nos rondará por mucho tiempo. Porque ambos lados tienen puntos de vista válidos. Como yo lo veo, los partidarios de ambas posturas tienen razón.

La publicación generó un intenso debate, no solo en la Redacción, sino en toda la empresa. Porque entre el personal de La Prensa hubo posiciones a favor y en contra. Algunos discutíamos la cuestión desde la teoría. Pero hubo un compañero que perdió a tres parientes allí. Para él no eran teorías, era su carne.

Volvamos al asunto. ¿Era necesario?

Sí, dice Fernando Berguido, director de La Prensa, quien tomó la decisión de usar ese recurso.

"Lamentablemente, los hechos que teníamos que reportar ese día eran terribles. Al horror de lo ocurrido, se suma la frustración por un hecho que pudo haber sido evitado y sobre el cual la ciudadanía, y este diario, hemos venido advirtiendo por años: el peligro de una tragedia mayor.

Optamos por llevar en la portada una foto fuerte pero que periodísticamente registraba —como ningún texto lo hubiera hecho— la gravedad de la tragedia, que aportaba una dimensión más profunda al lector —aunque hubiera visto ya las imágenes en la televisión— y además plasmaba el duro mensaje sobre las consecuencias de tanta complicidad oficial con el transporte público.

La foto seleccionada (que valga la aclaración, no permite la identificación de ninguna de las víctimas) logra captar en sus detalles el dantesco resultado. Entiendo perfectamente la incomodidad de algunos lectores con la foto escogida, pero pueden estar tranquilos que este diario jamás echará mano del morbo ni del dolor humano para aumentar circulación. Hay momentos puntuales en los que este periódico ha tenido, y tendrá, que compartir la crudeza de la información que llega a la sala de redacción con sus lectores, y lo hará, como lo ha hecho en el pasado, luego de una discusión ética entre los responsables editoriales, y con la misma responsabilidad que ha tenido desde su fundación."

No, dicen los lectores (algunas de cuyas cartas he incluido en esta edición). Las imágenes ya las había divulgado la televisión, no había nada que agregar. Además, las víctimas —los difuntos y los sobrevivientes—, así como sus familias fueron confrontados con el horror de una muerte tan violenta con una imagen que, a diferencia de la televisión, que es efímera, tiene la fuerza de la permanencia.

No, porque los directamente afectados han sido víctimas dos veces, al morir en el incidente y cuando se les expuso a la mirada curiosa, y a veces morbosa, del público.

No, porque se le faltó al respeto a quienes, además de perder a sus seres queridos, tendrán que recordarlos cuando quedaba poco de su humanidad. Se les quitó la posibilidad de recordar a la madre amorosa, a la hermana, la hija, el hijo,el padre, el primo, el amigo, cuando sonreía, cuando jugaba, cuando vivía.

Ambas partes tienen razón, eso es lo que hace más difícil la decisión. Sin embargo, el periodista, que administra la información —cuyo verdadero dueño es el lector, porque él es el titular del derecho a la información—, no puede guardarse los detalles, aunque sean difíciles de digerir, porque faltaría a su compromiso primario: informar para que la gente actúe con conocimiento de causa. Además de contribuir a que quienes tienen que poner los correctivos no puedan evadir su responsabilidad y hagan su parte.

De la coyuntura producida por la controversial publicación pueden rescatarse dos cosas. Por un lado, debido a la fuerza de la denuncia, nadie puede justificar la inacción, se impone el producir resultados. Por el otro, el sentir de los lectores llegó con claridad a quienes tienen en sus manos la dirección de este diario.


Infierno en tierra panameña

24 DE OCTUBRE .Sobre la noticia "La tragedia de la Martín Sosa", deseo expresarles mi más sentido pésame a todos los familiares de quienes perecieron en este trágico accidente. Deseo decirles a los señores conductores y dueños de estos buses que los usuarios que a diario tomamos estos colectivos a veces nos sentimos con temor ya que cuando manejan vienen como alma que lleva el diablo.

El Corredor es una vía para cortar distancia no para hacer regatas, acaten las leyes de tránsito (no llevar pasajeros parados, ir a velocidad permitida, no dejar pasajeros en esta vía, entre otras). Arreglen y acondicionen bien estos buses que son su fuente de trabajo y de ingreso. A las autoridades de tránsito, que no solo hagan operativos luego de una tragedia sino todos los días, que se pongan enérgicos con esos infractores reincidentes. No se necesita otra tragedia.

Ildeana Higuero


25 DE OCTUBRE.Me gustaría que abriéramos una discusión nacional acerca de qué medio de transporte terrestre es más barato, rápido y eficiente, ya sean buses y trenes eléctricos.

Pero esta discusión tiene fronteras: admitir aquellos artículos que contengan información técnica, científica, y muy importante, se refieran a una solución integral que tenga en cuenta la planificación (organización del espacio urbano) de las ciudades cabeceras de provincias, especialmente Panamá y Colón.

Mozart Lee González


25 DE OCTUBRE.Cuando aparecieron ante mis ojos las imágenes del incendio de un bus del transporte público, en primera instancia, pensé que se trataba de una transmisión más de hechos en Irak... Pero no, era de Panamá. Nuevamente somos testigos de los abusos y atrocidades que se cometen en contra de los usuarios-víctimas del transporte público colectivo.¿Adónde están los derechos humanos de nuestra gente?

¿Era necesaria tan cruel y atroz muerte para que las autoridades decidieran actuar? ¿Cuál es el impedimento para hacer cumplir las leyes vigentes? Hay inseguridad para los conductores, los peatones y los transportados. Estamos expuestos a desalmados que se pasan la luz roja, a atropellos, robos en los buses y más.Las quejas son constantes. Muchos han optado por la resignación.

Las autoridades conocen estas realidades. Tienen que hacer cumplir las leyes con determinación y energía. Es impostergable tomar acción. Hoy, el país está de luto porque ciudadanos inocentes, gente sencilla de nuestro pueblo ha sido la víctima, una vez más, de un sistema que atenta contra la seguridad a la cual todos los panameños tenemos derecho.

Lourdes de Martínez


Critican publicación de fotografía

25 DE OCTUBRE. Qué dolor tan grande al ver la noticia en La Prensa de los calcinados en el "bus de la Muerte". Allí iban madres, hijos (as), papás, etc. y todos gente pobre porque, como muchos, tuvieron que tomar un autobús por carecer de vehículos propios. Creí que estaba viendo un periódico sensacionalista o prensa amarilla (estilo Crítica o El Siglo).Por favor le ruego nos defienda de ese tipo de comunicación. Todo el país y también en el exterior están horrorizados por este nefasto acontecimiento.

La Prensa no necesita publicar este tipo de fotos para horrorizarnos. Ya estamos aterrados.Lo peor es que somos todos culpables por ser poco importas. ¿Cómo es posible que nos envíen ese tipo de vehículos cuya venta y adquisición está prohibida en Costa Rica y en muchos otros países? —Muy recientemente entraron otros buses similares, averigüen en Aduana— para que mueran más panameños pobres. Porque es la clase pobre a los que nos atropellan, nos roban, nos secuestran, nos envenenan y solo nos quejamos y no hacemos nada. ¡Despierta Panamá!

Nereida Ying de Hernández


24 DE OCTUBRE. Soy suscriptora de su diario. La publicación de la foto de las víctimas del bus carece del decoro y respeto que siempre ha caracterizado a su diario. Lamento la publicación de esta foto.

María de Díaz


24 DE OCTUBRE.Me dirijo ante ustedes para mostrarles mi pesar con los acontecimientos sucedidos el día de ayer con la explosión del autobús y quiero decirles que me parece de muy mal gusto la foto de la primera plana.

De haber sido alguno de sus parientes víctima de este hecho, ¿les hubiese gustado publicar una foto tan cruda?Me parece una foto sensacionalista, típica de un periódico amarillista y no creo que se trate de su periódico.

Ma. Gabriela González


24 DE OCTUBRE. Es triste ver cómo una institución seria se malogra a costa del dolor del ser humano. Hoy al recibir el diario y ver que se convierten en un periódico más que desconoce la misericordia y la compasión para familiares, amigos y para un pueblo que sufre y llora el terrible fallecimiento de 18 personas y la gravedad de más de dos es imperdonable. Espero que reflexionen en su proceder y no se conviertan en seres sin alma.

Nuria Markham Sánchez


24 DE OCTUBRE.La libertad de expresión no le da el derecho a los medios de comunicación a abusar de ella, convirtiéndola en un libertinaje. Al igual que la pornografía, la publicación de imágenes donde se explota el morbo, irrespetando la memoria de personas fallecidas y el dolor de sus deudos es deplorable, dejando de tomar en cuenta que el día de mañana pudiera ser un hijo, un hermano, una madre, hasta uno mismo quien se encuentre en una situación lamentable, y, lo que menos quisiéramos es que se abuse de estos hechos.

Este tipo de imágenes (supuestamente para personas con criterio formado) deberían ser autocensuradas por los medios, y no se debería permitir su publicación, mucho menos en la primera plana de un diario que se jacta de ser un medio escrito serio. Al tener estas imágenes en primera plana se expone e impacta a personas que no cuentan con la madurez necesaria para ver realidades tan crudas y tan impactantes que inclusive muchas de las llamadas personas con criterio formado se ven afectadas y abrumadas.

Si la intención del medio es vender, están cayendo en la decadencia de hacerlo explotando el morbo y el dolor de muchos panameños, hecho que considero sumamente reprochable. Exhorto a los medios de comunicación a no caer en esta decadencia y a no aprovecharse del dolor de las personas que en algún momento de su vida se ven expuestas a situaciones tan difíciles, quienes en ese momento lo que esperan es el respeto y el apoyo de todos los panameños.

Julio M. Trelles


24 DE OCTUBRE.Hoy, 24 de octubre, a unas horas de la horrorosa tragedia ocurrida ayer y con las imágenes del suceso aún en la memoria de todos, nos encontramos en la portada de La Prensa con otra escena quizá más dantesca que las que pudimos observar en televisión en más de cinco horas de transmisión.

Irrespetando el dolor de familiares, amigos y público en general, han publicado una foto digna de la más denigrante película de terror.¿Qué necesidad había de mostrar cabezas que solo eran parte de la calavera y el rostro de una persona completamente carbonizada?

Y, para colmo, con conocimiento de causa, tratan de justificar su acción escribiendo en el pie de foto que la magnitud de la tragedia los obliga a publicar esta imagen. Y como si esto fuera poco, en la otra foto de la página 6A también muestran otra víctima carbonizada cuando la bajaban del bus.

¿En la escena no había nada más que ustedes pudieran haber publicado sin herir a nadie? O es que algunas personas de ese medio aún no se han dado cuenta de que La Prensa no es un periódico del montón?¡Qué lástima! Como suscriptor del diario me siento incómodo con este tipo de publicaciones y recuerden que -ni Dios lo quiera-, mañana puede tratarse de un familiar de ustedes.

Justo Pardo Villalaz


24 DE OCTUBRE. Estoy tremendamente asombrado de la desgarradora e inmisericorde fotografía que La Prensa ha publicado hoy [martes 24 de octubre de 2006] relacionada con el terrible accidente vehicular de ayer tarde [lunes 23 de octubre].Jamás se me ocurriría que el mejor, el más serio, el más profesional, el de mejor diagramación, con los más galardonados periodistas y reporteros gráficos y mi periódico favorito, que defiendo a "capa y espada", emplearía una foto tan negativamente espeluznante.

El dolor humano no debe ser utilizado como arma de venta, no es profesional, es antiético y deja mucho qué pensar. ¿Cómo se sentirían si alguno de los muertos fuesen familiares o amigos de alguien vinculado al diario?

Errar es de humanos, por favor, sugiero una disculpa pública a los dolientes de los fallecidos y a todos los lectores. Sé que no soy el único que los ha criticado.Y lo más importante, que jamás permitan que alguna foto así sea plasmada en su diario.

Kevin Jaén




 
 
  BUSCADOR  
Google
Web
prensa.com
 
 
© 2006. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
Advertencia: Todo el contenido de www.prensa.com pertenece a Corporación La Prensa S.A. Razón por la cual, el material publicado no se puede reproducir, copiar o transmitir sin previa autorización por escrito de Corporación La Prensa S.A.
Le agradecemos su cooperación y sugerencias a internet@prensa.com y Servicio al Cliente.
En caso de necesitar mayor información accese a nuestra biblioteca digital o llámenos al 222-1222.
Corporación La Prensa: (507)222-1222
Apartado 0819-05620 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá