| ES HORA DE QUE EL CIUDADANO ASUMA UN ROL FISCALIZADOR
‘¿Pa’ que se la roben?’
I. Roberto Eisenmann, Jr.
El título de este escrito refleja cómo el ciudadano de a pie expresa su desconfianza en los políticos.
Yo quiero pensar que, más allá de que se sienta que se roban toda la plata (pues hay demasiados ejemplos de corrupción-impunidad de pavor), lo que la mayoría quiere decir es que los dineros del Estado no llegan al pueblo en mejoras de servicio, ni en oportunidades.
Así, la salud pública, necesidad vital del pueblo, es una vergüenza nacional… y no es por falta de plantas hospitalarias, sino porque la atención y transparencia son pésimas: filas interminables, falta de medicamentos e insumos básicos o calidad de los mismos, atrasos de muchos meses para intervenciones quirúrgicas y, en resumen, una actitud de "no me importa" con los ciudadanos y asegurados (con excepción del Hospital del Niño, dirigido por un patronato manejado por ciudadanos).
Y como si faltara algo más, vivimos ahora la crisis horrible en que ya van, al menos, 26 muertos.
Educación pública. Ni hablar, ya que muy recientemente todos conocimos de los problemas; está comprobado que no es por falta de inversión, sino por falta de eficacia en la inversión.
En resumen, pareciera que el Estado no está para servir al ciudadano sino para obstaculizar su vida diaria. Dicho en otras palabras, el Estado simplemente no funciona. No responde a menos que los ciudadanos desesperados tranquen calles.
El gran peligro por esta deteriorada situación es que el único partido que parece funcionar es el nuevo "partido de la Calle", lo que pone a riesgo la gobernabilidad y la Democracia.
Si la aprobamos, se estima que la expansión del Canal podría producir excedentes extraordinarios de aproximadamente $29 mil millones, y esto es si calculamos tan solo de 2007 hasta 2025.
¿Cómo hacer para que este dinero se invierta (no se gaste) eficientemente para elevar la calidad de vida del 40% de nuestra población excluida, y para que nuestro país dé un salto a ser país central? Hay ciudadanos de la sociedad civil, gremial (empresarios y obreros) y política trabajando solo en esto para lograr incluirlo en la agenda del proyecto de concertación cuyos inicios está trabajando el PNUD.Hasta ahora ¿cuáles son los trazos generales que contendría una propuesta ciudadana como la que se trabaja?Todo se haría por ley, lo que requiere el acuerdo de todos los partidos para que en esta ocasión la concertación tenga dientes de cumplimiento.
Los dineros no entrarían a la caja común del Estado sino a una cuenta de fideicomiso especial (ya hay varios precedentes).
La concertación debe incluir una lista de inversiones consensuadas por provincia, por año, (para los próximos 10-20 años) con sus correspondientes estimados de costos.La concertación también debe incluir una lista de reformas a la institucionalidad del Estado, a ser ejecutadas por los distintos gobiernos.Se crearía un ente no burocrático con sede en la Contraloría –conformado por una representación de los distintos estamentos de la sociedad nombrados directamente por sus organizaciones, formado por personas no partidarias– cuyas únicas funciones serían asignar los fondos para los proyectos ya consensuados a entes ejecutores tipo PNUD, y monitorear el cumplimiento de los mismos, con informes al país cada 3 meses. Además, monitoreará el cumplimiento de los gobiernos respecto a la modernización del Estado que también haya sido consensuada por la sociedad, y sólo si hay cumplimiento liberará fondos para la ejecución parcial de su plan de gobierno (tipo exigencia de la Comunidad Europea para aceptar nuevos países miembros). Ninguno de los directivos tendría sueldo ni dietas.
El ente central tendría entes-espejo en las comunidades para monitorear el cumplimiento de los proyectos en sitio, iniciando un proceso real de descentralización.La esperanza es lograr –entre otras cosas vitales– sacudir el sistema con creatividad para simplificar los procesos y lograr eficacia, transparencia y cumplimiento en las inversiones.
Lograr la modernización del Estado para que responda al Pueblo.Crear un ejemplo de eficacia dentro del Estado para que se recupere la fe pública en el sistema democrático y sus instituciones.Lograr en el sistema una participación ciudadana real y no simplemente retórica.
Lograr el inicio de una descentralización real y no solo de palabra.Eliminar del vocabulario público la excusa "no hay plata" para justificar la ineptitud de funcionarios.Lograr una continuidad en las necesarias inversiones del Estado, eliminando el terrible y costoso hábito de reinventar el país cada cinco años.
Lograr que todas las comunidades del país vean con sus propios ojos y participación directa cómo le llegan los beneficios de su Canal.
Y –lo más importante– lograr con inversiones eficaces en proyectos consensuados, que se cumplan en los calendarios acordados para que los excluidos de la sociedad vean oportunidades reales de progreso al existir un Estado que sí responde a sus necesidades sin necesidad de cierre de calles.
Si usted, amigo (a) lector (a) desea contribuir con sus ideas, puede enviarlas a la Fundación para el Desarrollo de la Libertad Ciudadana, al PNUD o al ente de su preferencia… todo esto "pa’ que no se la roben".
La oportunidad es única en nuestra historia como país, debido a los excedentes canaleros. Es la hora de una ciudadanía competente a tiempo completo. La responsabilidad es de todos y cada uno de nosotros.Es ¡ahora o nunca!
El autor es presidente de la Fundación para el Desarrollo de la Libertad Ciudadana
Además en opinión
• ‘¿Pa’ que se la roben?’: I. Roberto Eisenmann, Jr. • Por qué emitiré un voto positivo: Napoleón de Bernard Sorto • ¿Expansión, beneficio o cuento?: Gabriel R. Sosa García de Paredes • Pasado, presente y futuro del Canal: Rafael Mezquita • El pueblo necesitado y la ampliación: Rafael Spalding
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