| DECISIÓN.
¿Expansión, beneficio o cuento?
Gabriel R. Sosa García de Paredes
Este escrito es muy distinto de los demás. Va dirigido a aquellos profesionales que, a pesar de cuyas buenas ideas y capacidad intelectiva, no logran captar el efecto secundario que la obra de la ampliación del Canal de Panamá podría causarle a la nación.
Varias veces hemos escuchado la expresión "cuentos chinos". Lo que pocos saben es que durante 2 mil años, la tradición china produjo cuentos, fábulas y parábolas para lograr la comprensión de muchas situaciones. Estas historias contenían moralejas y eran un modo de transmisión de la sabiduría popular basada en experiencia vivida.
Pero, ¿qué tienen que ver los cuentos chinos con la ampliación del Canal de Panamá? Los buenos ponentes, utilizarían de forma intuitiva experiencias vividas para resaltar un punto importante, son buenos contadores de historias que sirven de ejemplo.
Si no nos apoyamos en hechos, la presentación se convierte en una descarga vacía de información y números que los oyentes a duras penas querrán llevarse a casa.
La historia reciente de un moderno Mall de Punta Paitilla sería un buen ejemplo para recapacitar sobre la ampliación del Canal. Un proyecto coherente, que presentaba con eficacia una obra para llenar en su conjunto todas las necesidades de una creciente demanda comercial regional. Los dueños de la obra, construida con muchas expectativas, profetizaban su éxito a pesar de su dificultosa ubicación. Los cálculos y cifras se basaban en el volumen de gente que los locales comerciales lograrían utilizando las instalaciones, y a las altas rentas que estos locales comerciales deberían pagar.
Debido a la limitadas facilidades para operar, solo se podía utilizar el diseño de encaramar a los espacios uno sobre otros conectados, utilizando elevadores de última tecnología. Desde la llegada al área de estacionamiento hasta culminar con el recorrido de todo el mall, es un proceso muy lento y sin alternativas para la gente que lo utiliza. Cada piso o nivel estaba copado de locales comerciales y mucha gente circulando en ambas direcciones, indicativo este de su gran éxito comercial.
Lo anacrónico de las instalaciones no era de mayor preocupación para los dueños, así como tampoco les preocupaba la construcción de un sonado proyecto, el Mall de Multiplaza, localizado a corta distancia. Fundamentaban sus apreciaciones de que ese proyecto no afectaría el desenvolvimiento comercial del mall, porque primero, nadie en su sano juicio iba a arriesgarse hacer una gigantesca inversión a sabiendas de que ya ellos acaparaban a casi toda la gente; y si acaso se arriesgarían, no importaba, pues había suficiente mercado para ambos establecimientos.
A pesar de que, en efecto, el mall de Punta Paitilla llenaba las necesidades de los interesados, el mall de Multiplaza inició la construcción de su proyecto, basando su estrategia en su ubicación y en las exigencias de los locales comerciales y la gente que transitaba por el mall ya funcionando. A diferencia de éste, la construcción se hizo a nivel, utilizando un solo elevador para dar servicio más rápido a la gente. Su diseño de circulación permite cualquier tamaño de vehículo de los usuarios, lo que no se puede lograr en el otro mall. Sus amplios pasillos, aunque más largos en su recorrido, son más rápidos de circular, lo que logra que la gente entre y salga más rápido. Lentamente (más rápido que lento), el mall de Punta Paitilla fue perdiendo clientela, por lo que gran cantidad de locales comerciales se trasladaron de sitio. Lo mismo sucedió con los servicios análogos, y peor aun, fue el gran endeudamiento por la obra que deberá ahora ser asumido por los dueños.
Hoy día es notable cómo el mall de Multiplaza ha continuado a toda máquina con su crecimiento. Para los del mall de Punta Paitilla, lo que un día fue un sueño de fantasía se está convirtiendo en una pesadilla interminable, mientras que para los del mall de Multiplaza una agradable visión hecha realidad, y hasta más. Algo muy similar podría sucederle a Unión Fenosa si otra empresa se estableciera ofreciendo tarifas más bajas.
Lo anterior es como un cuento chino para ejemplarizar lo que le puede suceder al Canal de Panamá con la ampliación. Para ser más exacto con el ejemplo, vuelve a repetir la lectura anterior haciendo los siguientes cambios ortográficos, para obtener el mensaje correcto. Donde lee mall, lo cambias por Canal; Punta Paitilla por Panamá; Multiplaza por Nicaragua; gente por carga; locales comerciales por navieras; elevadores por esclusas, y Unión Fenosa por ACP.
En ningún sistema de gobierno del mundo una decisión de seguridad nacional se toma haciendo una consulta popular, este absurdo solo se va a ver en Panamá. De la Economía del Canal depende en gran parte la seguridad nacional, y es por este motivo que el Estado debe ser el único responsable directo de esa decisión.
El autor es empresario y diplomático
Además en opinión
• ‘¿Pa’ que se la roben?’: I. Roberto Eisenmann, Jr. • Por qué emitiré un voto positivo: Napoleón de Bernard Sorto • ¿Expansión, beneficio o cuento?: Gabriel R. Sosa García de Paredes • Pasado, presente y futuro del Canal: Rafael Mezquita • El pueblo necesitado y la ampliación: Rafael Spalding
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