Panamá debe ser entendida como la integridad de su territorio y con la complejidad del mismo. En ese sentido, se puede tener la tentación de concentrar los esfuerzos del llamado Programa de Seguridad Integral en las zonas urbanas, donde la opinión pública y, por tanto, los votos tienen más poder de convicción ante nuestras autoridades.
El Gobierno y los estamentos de seguridad suelen pedir la colaboración ciudadana en la lucha contra el delito y hoy lo que escuchamos es a la ciudadanía pidiendo la ayuda de las autoridades.
Que en lugares como Kusapín haya tráfico de drogas cotidiano no es un secreto para nadie. Que solo dos tristes agentes deben "cuidar" esos cientos de kilómetros que son territorio de nadie debe escandalizar a quien sea responsable de nuestra seguridad. Si el país se nos desmorona por los territorios más alejados, la enfermedad del narco y el crimen estará dentro de nuestro cuerpo sin remedio. Si le pusieron el apellido de "integral" al programa de seguridad... por favor, que la integridad contemple a todos los rincones del país. |