| REFERENDO.
Cosecha temprana
Ma. Mercedes de la Guardia de Corró
Aún no se ha llevado a cabo el referendo. No sabemos –aunque estamos optimistas de que así sea– si éste abrirá, o no, las compuertas a una nueva fase en la consolidación de nuestra economía de servicios. Y, sin embargo, ya estamos cosechando los frutos de tan ambicioso proyecto. En primer lugar, se ha suscitado un gran debate, enriquecido con argumentos concretos e información factual, valiosa para el entendimiento de la propuesta. Los proponentes han sido consistentes, congruentes y tolerantes frente a los detractores. Y estos últimos, a través de sus dudas y advertencias, han contribuido a moderar las expectativas en torno a la ampliación y a traerlas a un plano más realista.
En segundo lugar, este referendo no nato ha obligado a panameños de diferentes tendencias, estratos, ocupaciones y niveles de escolaridad, a conocer mucho más de esa magnífica empresa –el Canal de Panamá– por la que lucharon varias generaciones y que pasó a ser parte del patrimonio nacional sin que nos diéramos a la tarea de apreciarla en un plano más concreto, menos alegórico. Tercero, y tal vez lo más importante, este proyecto ha fomentado el nacimiento de nuevos líderes que, con energía fresca, objetivos transparentes y argumentos sensatos, han jalonado a grupos heterogéneos y los han organizado hasta convertirlos en entes capaces de hacerse escuchar por la sociedad. La democracia, –que como decía Raúl Leis en entrevista publicada en Mosaico "debe ser mas que una invitación a votar cada cinco años",– se ha fortalecido.
No importa cuántos de los alrededor de 300 grupos registrados en el Tribunal Electoral tienen como fin apoyar la propuesta y cuántos aspiran a descalificarla; lo esencial es que han reclamado su derecho a opinar y asumido el deber de participar. Y que han abierto un camino para llegar a las tribunas y ejercer ese liderazgo representativo que los desacreditados partidos políticos hace rato dejaron de desempeñar.
Este año, un grupo de mujeres se organizó para pedir que se revirtiera el nombramiento del defensor del pueblo, que muchos consideraban desacertado. El de ellas fue un triunfo en materia de participación ciudadana. Más recientemente, la Procuradora de la Nación, cuya gestión ha encontrado todo tipo de escollos, afirmó que su mayor apoyo había sido la sociedad civil, incluyendo la Fundación de Ética y Civismo, liderada por Luis H. Moreno, un panameño que, no importa en qué frente se encuentre, es consistente en su compromiso con el adecentamiento de la patria.
Los anteriores son ejemplos que dan fe de la fuerza y relevancia que tienen, en las sociedades democráticas, los grupos ciudadanos. Y auguran mejores tiempos para Panamá, tiempos en que la sociedad civil, la gente trabajadora, honrada y comprometida de este país, tomará el liderazgo, ya sea para proponer, apoyar, fiscalizar o exigir. Las panameñas por el sí, por ejemplo, mañana pueden ser las panameñas por un "sí" a la derogatoria de la Ley 59, que exige la "prueba sumaria", ese requisito absurdo que ha servido para archivar varias denuncias de corrupción contra magistrados de la Corte Suprema de Justicia. Y la Unión Nacional por el No puede ser la que, después del 22 de octubre, esgrima la bandera del "No" a la recién aprobada Ley 25, que establece que solo la Corte Suprema de Justicia podrá investigar y procesar a los diputados de la Asamblea Nacional, lo que significa más privilegios y fueros procesales y más obstáculos para el sistema de justicia y la lucha contra la corrupción.
Más allá de la ampliación, en Panamá hay mucho a lo que decir "Sí": la limpieza de la bahía, el ordenamiento de las ciudades, el adecentamiento de los magistrados. Y mucho a lo que decir "No": la mala educación, el caos vial, la corrupción o las intenciones de reelección de los 78 legisladores que votaron a favor de la Ley 25.
Desde los tiempos de la Cruzada Civilista, no habíamos visto una movilización semejante de la ciudadanía. En esta ocasión, no hay consenso, pero eso no le resta un ápice de valor a esta algarabía que es una muy aceptable temprana cosecha de ese proyecto que, de ser aprobado, puede dar muchos frutos más.
La autora es economista y periodista
Además en opinión
• A la playa con guantes: Modesto A. Tuñón F. • Cosecha temprana: Ma. Mercedes de la Guardia de Corró • Los recursos hídricos: José Fierro D. • ¿Voto sí, o voto no?: Elías Horacio Ortega López • En nombre de la paz: Sonia Raquel T. García
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