Acertadamente lo advirtió el director del Inadeh semanas atrás: el problema de este país no es de desempleo, es de falta de capacitación. Panamá tiene a mano la posibilidad real de borrar el desempleo si invierte en capacitación. Por ello, son esperanzadores los resultados del primer día de la convocatoria del Inadeh para los programas de capacitación. Demuestran también el interés de la ciudadanía por recibir formación, por prepararse, por adquirir destrezas y conocimientos útiles al empleo.
Enseñan que una estrategia efectiva de difusión y el ofrecer facilidades a la gente para que acceda a los programas educativos reciben una respuesta positiva. De paso se rompe con esa idea que ronda al panameño de a pie -muchas veces con justificación- que el dinero del Estado no se invierte, se malbarata y no se devuelve en beneficios para la comunidad. Queda ahora esperar que los programas formativos que se ofrecen sean de alta calidad y los educandos tomen en serio el reto que conlleva la competitividad laboral.
La capacitación tiene que ser un empeño nacional permanente y no hay que esperar a que el gobierno de turno lo fije en su plan de trabajo: es una responsabilidad de la sociedad exigir que así sea. |