Los retos del próximo técnico
Campo Elías Estrada
cestrada@prensa.com
OPINIÓN. En Colombia aún no han decidido quién será el técnico oficial de su selección mayor, Reinaldo Rueda, el entrenador que reemplazó a Francisco Maturana en la mitad de la eliminatoria pasada, la dirigió en algunos amistosos en junio pasado. A pesar de fracasar en su intento de clasificarla al Mundial de Alemania 2006 siguió al frente esperanzado en que lo ratificaran en su puesto. No sucedió. Ahora salió pidiendo una licencia con la excusa de que tenía que asistir a unos seminarios en el exterior y otras yerbas aromáticas. Una manera de irse sin que le dieran el adiós.
Hasta hace unos meses era el entrenador que sonaba fuerte para dirigir a Panamá, pero todo se derrumbó cuando una vez dio a entender públicamente como si no estuviera interesado.Más adelante Ariel Alvarado manifestaba que había que esperar hasta después de septiembre (el 30), porque era potestad de la próxima junta directiva de la federación tomar cartas en el asunto. ¿Qué sarcástico?Como si aquí nadie supiera que su reelección es un hecho. Alvarado es o era de la opinión que el técnico de la selección mayor tiene que ser un extranjero.
Estaba interesado por Rueda. Era el técnico de su preferencia por el hecho de que ha estado en los procesos del fútbol colombiano. Mientras tanto Julio Dely dirigía interinamente a Panamá y conseguía una victoria ante River Plate de Argentina. Con el paso de los días las acciones de Julio Dely han subido de valor a raíz de sus triunfos como visitante en el Perú y Guatemala. Por allí algunos colegas están abanicando la idea de que sea el técnico de la mayor igual que los mismos jugadores del seleccionado absoluto. Sin embargo, Alvarado fue claro en su momento, dijo que no pensaba quemar a Julio Dely con la mayor y que era preferible que se hiciera cargo de los juveniles.
En fin, conociendo el entusiasmo del aficionado que sobredimensionó las expectativas por lo que hizo la selección en los dos últimos años, al nuevo técnico se le pedirá hacer una buena Copa de Naciones en febrero próximo, en El Salvador, y clasificar a la Copa de Oro. Allí le pedirán por lo menos llegar a la final.Ni qué hablar de la eliminatoria para el Mundial de Sudáfrica 2010. Si en la pasada eliminatoria se dijo que fue un fracaso, por terminar de último en la hexagonal final, en lo que fue la mejor participación nacional en sus ocho participaciones, al próximo técnico le exigirán clasificar.
El autor es periodista
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