| AMPLIACIÓN.
Frustraciones en torno al referendo sobre el Canal
Camilo Cardoze. F.
En un país como el nuestro era casi inevitable que se inmiscuyera la política partidista alrededor del referendo sobre el proyecto de la ampliación del Canal propuesto por la Autoridad del Canal de Panamá. Pero lo que muchos panameños ingenuos no habíamos anticipado es hasta qué grado los políticos tradicionales panameños, con contadas y honrosas excepciones, iban a desaprovechar la oportunidad de enmendar un poquito su maltrecha imagen actuando responsablemente y con convicción.
Siendo el futuro del Canal un asunto de interés nacional con el que todo panameño medianamente informado y sin agendas escondidas se identifica positivamente, realmente es vergonzoso y deprimente ver a muchos líderes políticos apoyando el "No" sin fundamento alguno. Pareciera ser que la percepción errada que tienen de que un "Sí" sería una pérdida política para ellos ante el PRD les neutraliza no solo la conciencia, sino el buen juicio. ¿Cómo es posible que no se den cuenta el daño que se están haciendo a ellos mismos y a sus partidos? El caso del Molirena es particularmente inexplicable.
Se trata de un partido que tiene a tres distinguidos miembros en la junta directiva de la ACP; sin embargo, la comisión política del partido se pronunció a favor del "No". ¡Qué vergüenza! Y qué decir del Partido Panameñista.
Después de cinco años de un gobierno que se caracterizó por su ineptitud, corrupción descarnada y desfachatez; y que culminó con una humillante derrota para el partido en las últimas elecciones presidenciales, es evidente que lo que los panameñistas necesitan es un nuevo liderazgo de ideas y de valores y de valentía política.
Pero lo que estamos leyendo en artículos de opinión de algunos voceros jóvenes del partido es una combinación de argumentos rebuscados y referencias históricas sacadas fuera de contexto sobre otros megaproyectos, que lo único que demuestran es una vergonzosa miopía política y falta de criterio. ¿Qué mejor oportunidad tiene ese partido de salir del marasmo moral y político en que se encuentra que actuando responsablemente en el tema de la ampliación? Es hora de que el nuevo líder del partido, una figura respetable, dé el buen ejemplo a sus copartidarios actuando como estadista y de acuerdo con su conciencia en lo que respecta al Canal. En vez de amilanarse ante sus colaboradores por la supuesta oposición de ellos al proyecto, debe hacer docencia sobre la importancia de la ampliación del Canal para el futuro de todos los panameños; y de paso explicarles, como a niños de escuela, la diferencia entre la ACP y el gobierno de turno.
En otras palabras, debe elevarse y liderar a su gente en vez de sumergirse en el lodazal con ellos. Si lo hace, aumentaría su credibilidad y prestigio político, limpiaría un poco la imagen de su partido y, lo que es más importante, ganaría el país. He preferido referirme solo a los políticos tradicionales, porque a nadie debe sorprender o frustrar el apoyo al "No" de la amalgama de grupos de ideologías trasnochadas de extrema izquierda o intereses supuestamente gremiales que poco disimulan el oportunismo político de dirigentes con agendas escondidas. Las posiciones y motivaciones políticas de ellos ya las conocemos y a nadie debe sorprender su rechazo al progreso.
Pero las frustraciones que sentimos los panameños que apoyamos el proyecto no provienen solo de los políticos. Recientemente la Unión de Prácticos del Canal (UPCP) presentó un importante y valioso informe con recomendaciones técnicas sobre el proyecto de ampliación, luego de un viaje de una comisión de ellos a Europa para evaluar un sistema de tinas similar al proyectado (el viaje fue sufragado por la UPCP). El informe, que merecidamente recibió amplia cobertura en los medios, señalaba, entre otras cosas, que la ampliación del Canal "es una necesidad impostergable". Pero pocos días después la UPCP decidió publicar un anuncio pagado de página completa aclarando que el informe no constituía una recomendación de "Sí" o de "No" al proyecto. ¿Qué necesidad había de publicar semejante aclaración, a un costo de miles de balboas? ¿Qué les pasa? ¿Acaso algún práctico en su sano juicio va a votar "No"? Por otro lado, también es frustrante oír a aquellos que se oponen al proyecto únicamente por antiperredismo paranoico, desconfianza o resentimientos personales; o, en el caso de algunos personajes folclóricos que todos conocemos, por simple negativismo pavloviano. Todos ellos están fomentando, quizás sin quererlo, el llamado "voto castigo". El 22 de octubre descubrirán que la mayoría de los panameños sabrá diferenciar entre castigar al Gobierno y castigar al país; y demostrarán su confianza en la ACP por su honrosa trayectoria y merecido prestigio nacional e internacional.
El autor es consultor de empresas
Además en opinión
• Frustraciones en torno al referendo sobre el Canal: Camilo Cardoze. F. • Aunque no sirva de nada…: María mercedes de la G. de Corró • La vocación transformadora del nuevo proceso penal: Agapito González Gómez • Sí a la vida, no a la muerte: Marcelino González • Academia Diplomática de Panamá: Paulino Romero C.
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