Portada | Clasificados | Foros | Ediciones anteriores | Archivo | Contáctenos
  EL IMPRESO  
Hoy por hoy  
 
   
  Opinión  
  Perspectiva  
  Deportes  
  Mundo  
  Economía y Negocios  
  Vivir +  
  Reseña  
  Sociales  
  Horóscopo  
  Mosaico  
     
  SUPLEMENTOS  
  Ellas Virtual  
  Martes Financiero  
  Aprendo Web  
  Reseña Empresarial  
Pulso de la Nación
  SERVICIOS  
Titulares por
e-mail
Columnistas
Guía del sitio
Tarifas
¿Quiénes somos?
Contáctenos
  TIEMPO LIBRE  
Turismo
De interés
Cartelera de cines
De noche
 
  PÁGINA DEL LECTOR  
Porque nuestros lectores sí cuentan
  CANALES  
Salud
Psicología
Psicología sexual
Bebés
Hogar
Mascotas
Tecnología
Cine
Libros
Farándula
Discos
Reportaje especial
Panamá, domingo 3 de septiembre de 2006
 

EL IMPERIO DE LA LEY.

Legitimidad, poder y oportunismo

Eduardo L. Lamphrey J. III

La teoría política ha definido tradicionalmente como legítimo a aquel gobierno que goza del respaldo de la mayoría de los ciudadanos de un determinado Estado, y el poder no es más que el instrumento que usa el Estado a través del imperio de la ley o de la fuerza, para hacer respetar el orden constitucional, garantizar la paz a los asociados y brindarle mejores oportunidades de desarrollo al pueblo que lo eligió a través del sufragio, libre, popular y directo.

Hoy día se nos hace costumbre tolerar actos que tienden a quebrantar el orden constitucional instaurado a través de la democracia. Pequeñas células civiles agitan, y quebrantan, el interés ciudadano en nombre de toda la comunidad nacional, queriendo de manera quimérica hacer creer a la mayoría del país que representan intereses nacionales, a lo cual me atrevo a afirmar que mediante un comunismo disfrazado, expresan los más peligrosos vestigios de anarquía que nuestra patria haya visto.

Estos movimientos pueden representar el interés de algunos sectores populares muy reducidos, pero no así el sentir de aquellos sectores nacionales, que, verdaderamente, están siendo afectados por la política neoliberal del gobierno de turno y la poca voluntad de diálogo de los dirigentes pseudo populares, que en el afán del protagonismo, con pretensiones políticas, demuestran que carecen de legitimidad popular para llevar a cabo todo tipo de acciones que perjudiquen de manera activa el derecho de terceras personas.

El poder como una herramienta por medio de la cual se aplica el imperio de la ley en un ambiente constitucional establecido de manera democrática, debe servir para coadyuvar los intereses del pueblo que en ejercicio de su soberanía popular, tiene el legítimo derecho de elegir al Estado la satisfacción completa de sus necesidades vitales, encima de los intereses extranjeros y particulares, por ello un número risible de pseudos dirigentes que pretenden paralizar el país, cada vez que les duele la muela, no representan ni la más mínima aspiración de los intereses populares. En este caso nos atrevemos a afirmar que a falta de legitimidad y poder, sólo nos resta reconocer que el camino para éstos no es más que el oportunismo.

Este pensamiento con pretensiones anárquicas se está volviendo común, en estos días próximos al gran referéndum nacional acerca de la ampliación del Canal, la cual es una decisión trascendental para el país y debemos hacerla en plena conciencia; y como ciudadanos no podemos tomar una postura emotiva con respecto al caso, sino que debemos sopesar de manera científica y no dejarnos llevar por los agitadores que sin alguna explicación científica pretenden romper el orden constitucional.

Sólo nos queda rezar un Padre Nuestro por la Patria y que Dios nos libre del anarquismo irracional, sectario y retrógrado.

El autor es estudiante de derecho y escritor

Además en opinión

‘Mamá Lladró’: Daniel R. Pichel
¡Sí a la eficiencia!: Juan B. McKay
Una transición "a cámara lenta": Betty Brannan Jaén
Legitimidad, poder y oportunismo: Eduardo L. Lamphrey J. III
Las reformas penales: Rodrigo A. Frago M.



 
 
 
 
    BUSCADOR  
Google
Web
prensa.com
 
© 2006. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
Advertencia: Todo el contenido de www.prensa.com pertenece a Corporación La Prensa S.A. Razón por la cual, el material publicado no se puede reproducir, copiar o transmitir sin previa autorización por escrito de Corporación La Prensa S.A.
Le agradecemos su cooperación y sugerencias a internet@prensa.com y Servicio al Cliente.
En caso de necesitar mayor información accese a nuestra biblioteca digital o llámenos al 222-1222.
Corporación La Prensa: (507)222-1222
Apartado 6-4586 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá