Portada | Clasificados | Foros | Ediciones anteriores | Archivo | Contáctenos
  EL IMPRESO  
Hoy por hoy  
 
   
  Opinión  
  Perspectiva  
  Deportes  
  Mundo  
  Economía y Negocios  
  Vivir +  
  Reseña  
  Sociales  
  Horóscopo  
     
  SUPLEMENTOS  
  Ellas Virtual  
  Martes Financiero  
  Aprendo Web  
  Reseña Empresarial  
Pulso de la Nación
  SERVICIOS  
Titulares por
e-mail
Columnistas
Guía del sitio
Tarifas
¿Quiénes somos?
Contáctenos
  TIEMPO LIBRE  
Turismo
De interés
Cartelera de cines
De noche
 
  PÁGINA DEL LECTOR  
Porque nuestros lectores sí cuentan
  CANALES  
Salud
Psicología
Psicología sexual
Bebés
Hogar
Mascotas
Tecnología
Cine
Libros
Farándula
Discos
Reportaje especial
Panamá, jueves 31 de agosto de 2006
 

ORGANIZACIÓN NO REEMPLAZABLE.

Las Naciones Unidas que muchos no conocen

Gerardo E. Martínez-Solanas

La Organización de Naciones Unidas (ONU) sufre esa mala prensa que distorsiona muchas realidades y se parcializa en destacar algunos hechos e ignorar otros, una situación que confunde a quienes no se preocupan de investigar más a fondo. Esto da lugar al concepto equívoco de que este organismo es un ente autónomo "que no hace nada" y que su Secretario General es un ejecutivo capaz de tomar decisiones propias.

La ONU es un gran foro de Estados miembros que abarca prácticamente a todos los países independientes del globo. No reconoce gobiernos, sino a las naciones que componen esos Estados representados.

Las potencias que triunfaron en la II Guerra Mundial –China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia–, se arrogaron el derecho de ejercer el poder de veto en el único órgano político de la ONU con capacidad ejecutiva: el Consejo de Seguridad. Por su parte, aunque la Asamblea General abarca a todos los países representados como una especie de House of Lords que ventila y debate muchas cuestiones sus resoluciones apenas tienen el carácter de recomendaciones.

Si el derecho de veto en manos de esos cinco países paraliza la acción ejecutiva de la ONU, sobre todo de los Cascos Azules en ocasiones donde su actuación hubiera sido deseable, cuánto mayor será la parálisis, si el actual proyecto de expansión del Consejo de Seguridad concediera el veto a Brasil, Alemania, India y Japón.

La única reforma que daría mayor eficacia a la ONU en el mantenimiento de la paz sería la "restricción" del poder de veto, que obliga a menudo a resoluciones diluidas y débiles. No digo "eliminación" porque las grandes potencias no estarían dispuestas a eliminarlo y depende de ellas este tipo de reforma. Pero sería razonable que el veto sólo pudiera ejercerse si lo secunda otra potencia que también lo posee. Esto frenaría la prepotencia o el capricho y obligaría a la negociación.

Pese a este enorme obstáculo, las fuerzas de mantenimiento de la paz y el personal civil que las acompaña han cumplido mandatos difíciles en numerosas ocasiones con enormes sacrificios y la muerte de cientos de funcionarios y miles de Cascos Azules. Sin embargo, el Secretario General está limitado a administrar los mandatos aprobados por los Estados miembros sin otra autoridad que la de hacer recomendaciones.

La reciente tragedia del Líbano demuestra la falta de voluntad política que convirtió a la Unifil en una fuerza inoperante en la frontera norte de Israel. Sus 2 mil Cascos Azules contemplaron impotentes cómo Hizbulá se organizaba ilegalmente en el Líbano meridional en destacamentos paramilitares y terroristas durante la ocupación siria. Después de la retirada de esas tropas, el régimen teocrático iraní siguió financiándolos y armándolos. Hizo falta una crisis de grandes proporciones y una guerra corta pero feroz para convencer a China, Francia y Rusia de que no ejercieran el veto y permitieran el despliegue de una fuerza considerable de Cascos Azules con el mandato firme de imponer el orden.

La otra cara de la moneda es la labor que realizan otros órganos y organismos especializados: el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) mantiene personal en 166 países para ayudarlos a erradicar la pobreza, enseñarlos a articular un buen gobierno y adiestrarlos en programas de desarrollo; la Unicef se dedica en 157 países a la protección y la educación de los niños, inmunizaciones, etc. Asimismo, más de 90 misiones de la ONU han contribuido a organizar elecciones, fortalecer las instituciones democráticas e impartir educación democrática en los últimos 40 años.

Entre los organismos especializados podemos destacar la labor de la OIT a favor de los trabajadores; los éxitos de la OMS en combatir y eliminar enfermedades, en programas de inmunización y en centros de salud diseminados por 130 países; la acción enérgica de la IAEA –pese a la reticencia de algunas grandes potencias y la rebeldía de otras más pequeñas– para salvaguardar e inspeccionar instalaciones nucleares en más de 70 países y tratar de impedir la proliferación del armamento nuclear; la obra ingente del Programa Mundial de Alimentos (PMA), que ha socorrido a 90 millones de personas en 80 países, cuando nadie –sobre todo los medios de comunicación– prestaba atención, etc.

Muchos otros organismos especializados no mencionados –y totalmente ignorados por los medios de comunicación– desempeñan una labor importante en sus respectivas responsabilidades. No hay espacio aquí para enumerar tantas actividades que realizan, pero la información está disponible para quien quiera buscarla.

Las Naciones Unidas, como la democracia, es perfectible, pero no es reemplazable.

Firmas Press. El autor es economista y politólogo. Ex funcionario de las Naciones Unidas.


Además en Perspectiva

Las Naciones Unidas que muchos no conocen
¿Guerra para qué, al cabo?
Un mes sin Fidel



 
 
 
 
    BUSCADOR  
Google
Web
prensa.com
 
© 2006. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
Advertencia: Todo el contenido de www.prensa.com pertenece a Corporación La Prensa S.A. Razón por la cual, el material publicado no se puede reproducir, copiar o transmitir sin previa autorización por escrito de Corporación La Prensa S.A.
Le agradecemos su cooperación y sugerencias a internet@prensa.com y Servicio al Cliente.
En caso de necesitar mayor información accese a nuestra biblioteca digital o llámenos al 222-1222.
Corporación La Prensa: (507)222-1222
Apartado 6-4586 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá