| DISPUTA SOBRE PROGRAMA NUCLEAR .
Rusia no quiere estropear su relación con Irán
Friedemann Kohler
Moscú. -La cooperación rusa con Irán, tan recelosamente escrutada por Occidente, está relacionada sólo en parte con la economía. Lo más importante para Moscú es mantener una buena relación política con la potencia regional al sur del Mar Caspio.
Rusia e Irán se consideran mutuamente socios a la hora de defender el avance de Estados Unidos y Turquía en Asia central y el Cáucaso, opina el instituto británico de investigación Chatham House.
Las relaciones comerciales de Irán con Rusia son escasas en comparación con las de otros socios. En 2005 los intercambios bilaterales entre Moscú y Teherán se situaron en 2.400 millones de dólares (1.800 millones de euros). En cambio Italia, con 4.300 millones de euros; Alemania, con 4.900 millones de euros y China, con 7.800 millones de euros estuvieron mucho más presentes en el comercio iraní.
Además, la disputa sobre el programa nuclear de Teherán en el primer trimestre de 2006 ha reducido las transacciones comerciales entre Rusia y el país persa a la mitad frente al año anterior, situándolas en 224 millones de dólares.
Sin embargo, el elevado porcentaje que ocupa la compraventa de armamento entre el Kremlin y los mullahs, unido a la cooperación nuclear, resulta sospechoso para Occidente. Hace años que los ingenieros rusos comenzaron la construcción de la primera central nuclear iraní en Bushehr. Tras sufrir varios retrasos está previsto que el proyecto, valorado en 800 millones de dólares, comience a funcionar en 2007.
Para Estados Unidos, la tecnología rusa es la fuente principal de los conocimientos nucleares con fines militares en Irán. Moscú rechaza estas acusaciones y espera pedidos millonarios para construir más centrales nucleares en Irán. Si el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas se plantea imponer sanciones a Irán, la primera medida sería frenar el suministro de armas y la cooperación nuclear.
Rusia no tiene ningún interés, según declaraciones oficiales, en que Irán consiga fabricar una bomba nuclear. Los misiles iraníes también pueden alcanzar el territorio ruso y Moscú fracasó en su intento de que Irán llevara a cabo su enriquecimiento de uranio en suelo ruso para evitar un círculo cerrado de carburante en Irán.
Por eso, en la disputa nuclear Rusia se ha colocado tras largas vacilaciones del lado de europeos y estadounidenses. Sin embargo, parece que la potencia asiática con derecho a veto en el Consejo de Seguridad sigue sin estar dispuesta a imponer sanciones a su socio.
DPA
Además en Perspectiva
• Superar la crisis de México • Entra en razón la oposición venezolana • Rusia no quiere estropear su relación con Irán
|