Me inclino por el repechaje
Harmodio Arrocha Jr.
harrocha@prensa.com
OPINIÓN. La sufrida selección panameña de béisbol comienza hoy su participación en un torneo Preolímpico que pinta duro para todos, pero que al mismo tiempo ofrece muchas alternativas para clasificarse a diferentes torneos internacionales, incluyendo por supuesto los dos boletos directos para los Juegos en Beijing 2008. Seamos claros, será muy difícil obtener uno de los boletos olímpicos con Cuba y Estados Unidos en el terreno de juego. La tarea no es fácil para un modesto equipo istmeño, ya que en Cuba tendremos que fajarnos con rivales que llegaron cargados de profesionales y cuya preparación contó con todos los recursos, a diferencia de nuestro plantel que llegó a la isla sin topes de confrontación.
Creo que cualquier posibilidad de clasificarse dependerá del otro torneo clasificatorio a realizarse en el 2008, es decir en el repechaje, donde los equipos que terminen en la tercera y cuarta posición en La Habana asegurarán un boleto de invitación. En el Preolímpico, que bien podría denominarse un tres en uno, también se adjudicarán siete plazas para el béisbol de los Juegos Panamericanos del 2007 en Río de Janeiro, y otras seis para el campeonato mundial del año próximo. Para que quede más claro, los dos primeros clasifican a Beijing directamente, el tercery cuarto puesto va al repechaje y automáticamente clasifica al Mundial del próximo año y a los Panamericanos de Río Janeiro. El quinto y sexto puesto quedan fuera del repechaje y van al Mundial y a Río en el 2007. Y el séptimo no clasificará al Mundial, pero puede ir a Río de Janeiro, qué les parece.
Es un torneo muy interesante, sin embargo, el objetivo clave será regresar a casa con el boleto a China y eso está claro para el piloto panameño Aníbal Reluz, quien quiere sacarse la espina del Clásico Mundial. La verdad, no quisiera estar en el pellejo de Reluz, en San Juan, Puerto Rico lo vimos caminar hacia el camerino cabizbajo, con paso lento, casi arrastrando los pies, después de la humillante derrota que sufrimos ante Holanda en el Clásico Mundial. Pero merece mi respeto, tendrá una gran responsabilidad y llevará sobre los hombros el mayor peso de la tropa panameña en un compromiso donde nuestro béisbol está obligado a borrar los continuos fracasos que hemos experimentado en las últimas confrontaciones internacionales. La tarea no es fácil, pero tampoco es imposible. Suerte muchachos.
El autor es periodista
|