| BRASIL.
Los nuevos protagonistas de campaña electoral
Diana Renée
Río de Janeiro. -La campaña hacia las elecciones generales brasileñas ingresa hoy en una nueva etapa, con el inicio del período de propaganda electoral por radio y televisión en la que apuesta la oposición para evitar la reelección del presidente Luiz Inácio Lula da Silva el 1 de octubre.
Hay televisoras y emisoras que ceden en forma gratuita 50 minutos de su tiempo para divulgar la propaganda de los siete políticos que postulan a la Presidencia y también de los candidatos a gobernador de los estados, senador, diputado federal y diputado provincial.
La propaganda por radio y TV es la principal esperanza de los postulantes mal ubicados en la disputa electoral para conquistar, principalmente, el voto de los indecisos, que conforman alrededor del 10 por ciento del contingente de más de 121 millones de electores.
Lula da Silva, quien según las encuestas tiene hoy un 46 por ciento de las intenciones de voto y lleva una ventaja suficiente para asegurar su reelección en la primera vuelta, optó por utilizar una estrategia de "bajo perfil" en la campaña electrónica.
Según el ex ministro Ricardo Berzoini, coordinador de la campaña de Lula, el mandatario no atacará a sus adversarios, sino que utilizará su tiempo en la televisión para destacar los logros y éxitos de su gobierno, como el programa de "Beca-Familia", que con principal rival de Lula en la disputa, el ex gobernador de Sao Paulo Geraldo Alckmin, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), quien tiene en teoría al 21 por ciento de las preferencias, también aseguró que no pretende atacar al Presidente sino demostrar a los electores "que hay más que un candidato en la disputa".
"La ventaja de Lula sobre los demás candidatos es de ocho puntos. Si se elimina esa diferencia, la disputa irá a la segunda vuelta", argumentó Alckmin.
Según los analistas, la gran ventaja de Lula sobre sus rivales hace prever que los principales adversarios del gobierno utilizarán un tono agresivo en su propaganda, y tratarán de poner en relieve el escándalo de corrupción que, el año pasado, sacudió el Partido de los Trabajadores (PT), del actual Presidente.
La batalla de la propaganda por medios se inició de hecho anoche, cuando la red televisiva Bandeirantes -la tercera de Brasil- realizó el primer debate entre los postulantes a la Presidencia.
Lula, sin embargo, fue el gran ausente del debate, lo que generó que solo se presentaran sus dos principales rivales en la disputa, el socialdemócrata Alckmin y la senadora ultraizquierdista Heloisa Helena, del Partido Socialismo y Libertad (PSOL).
Alckmin sugirió a los organizadores del debate que pusieran en el escenario una silla vacía, para marcar la ausencia de Lula en el programa: "Mi única sugerencia a los que organizan el debate es que deberían poner una silla para demostrar quién no vino", dijo.
Heloisa Helena, a su vez, calificó la acción de Lula como de "arrogancia política inaceptable".
"Él no es mejor que ningún candidato, pese a estar adelante en las encuestas", afirmó la senadora, quien es la gran sorpresa de la disputa, al sumar un 12 por ciento de las intenciones de voto.
DPA
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