| MEDIDAS DE SEGURIDAD.
Amenaza terrorista en Londres
720842Betty Brannan Jaén
Panamá, R.P. -Ayer circuló en Estados Unidos una caricatura de pasajeros en la fila de seguridad de un aeropuerto, bajo las nuevas medidas de seguridad instituidas el miércoles. En la caricatura, las personas en fila están totalmente desnudas.
Eso es una exageración, pero a veces parece que poco nos falta para llegar a ese extremo. Mi esposo tuvo que hacer un cambio de avión en Londres el viernes y me describió ayer las medidas de seguridad allí. Todo parte de una prohibición total contra maletines de mano, carteras y objetos en los bolsillos; uno recibe una bolsa plástica transparente para poner lo que desea llevar a bordo del avión, donde casi nada es permitido.
Prohibido los lipsticks. Prohibido los materiales de lectura como libros o periódicos. Prohibido los medicamentos que no sean por receta médica y estén en su envase original; a mi esposo le confiscaron un frasquito de Advil. Prohibido llevar computadoras portátiles, teléfonos celulares y aparatitos de música o de juego. Prohibido portar prendas o relojes. Prohibido líquidos de cualquier clase: las botellas de agua, soda o licor, los cosméticos en forma líquida o gelatinada (como champú o lipstick), y los productos de higiene personal en esas formas (como pasta de dientes y solución para lentes de contacto). Por internet circula el cuento de un pasajero que no le permitieron viajar porque llevaba zapatos con suela acolchonada de gel.
En Heathrow, este fin de semana, todos los pasajeros pasan por varios chequeos de seguridad donde son sometidos al registro manual de su persona y están obligados a quitarse los zapatos, los cinturones y cualquier artículo de ropa con piezas metálicas. En los aeropuertos estadounidenses, los controles son menos estrictos que en Heathrow, pero bastante más severos de lo que eran antes. Para los pasajeros, uno de los problemas, precisamente, es la falta de claridad sobre las nuevas limitaciones al equipaje de mano en Estados Unidos.
No es que yo me esté quejando de que las autoridades hagan todo lo posible por evitar un desastre aéreo. Todo lo contrario. Pero lo que quiero es que impongan sistemas bien pensados que de veras sirvan para proteger al pasajero, en vez de meramente hacer un show de seguridad más estricta. Lo que ha hecho falta hasta ahora es "un análisis coherente" del riesgo, admitió un ex funcionario estadounidense al New York Times.
Concuerdo plenamente. Desde 2001 he pensado que las medidas de seguridad aérea en Estados Unidos eran puro show y poca sustancia. Todo esa quitadera de zapatos y sacadera de computadoras laptop que exigían en Estados Unidos no era requerida en Europa o Asia, lo que necesariamente significaba una de dos cosas: o estas exigencias estadounidenses eran superfluas o los aviones europeos y asiáticos no eran seguros. En mi último viaje por error llevaba una tijerita de manicure en mi bolso de cosméticos que solo descubrieron al abordar el tercer vuelo de la gira; ello necesariamente significa que la seguridad en los primeros dos vuelos estuvo floja.
Ahora nos enteramos que las autoridades han estado perdiendo el tiempo buscando tijeritas de manicure cuando han debido vigilar contra amenazas que venían de otro lado. Como ya saben, el escalofriante complot que descubrieron en Londres el miércoles involucraba explosivos en líquido. Funcionarios estadounidenses dicen que este nuevo complot tiene todos los indicios de ser una operación de Al Qaeda, que planeó otro atentado igualito en 1995 en Filipinas; ese plan fue descubierto por accidente cuando hubo un incendio en el apartamento de su dirigente.
En otras palabras, era perfectamente predecible que los terroristas utilizarían explosivos líquidos, pero la respuesta oficial en casi todos los países fue sencillamente cruzar los dedos. Associated Press reporta que solo El Al, la aerolínea israelí, tenía medidas de seguridad dirigidas a la posibilidad de explosivos líquidos; las demás aerolíneas y los demás gobiernos prefirieron una táctica avestruz. Su visión "fue reactiva, no proactiva", señaló un experto al New York Times.
Soy la primera en reconocer y agradecer que los británicos destaparon este complot en una operación de inteligencia que el diario New York Times tildó de "brillante", pero no por eso callaré la crítica de que mientras Tony Blair apoyaba a George W. Bush en medidas incoherentes y en una guerra estúpida, el enemigo de verdad –Osama Bin Laden– se les ha escapado de las manos en Afganistán, se ha fortalecido con los errores estadounidenses en Irak, y nos amenaza a todos con su terrorismo implacable.
La autora es corresponsal de La Prensa
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