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Reportaje especial
Panamá, viernes 4 de agosto de 2006
 

RENUNCIA DE DELIA CÁRDENAS.

¡Caminando para atrás!

I. Roberto Eisenmann, Jr.

En Inglés hay un sencillo pero dramático dicho: if it ain’t broke, don’t fix it (si no está dañado, no lo arregles).

Este es el caso de la Superintendencia de Bancos. Delia Cárdenas es el prototipo de lo que es difícil de encontrar en nuestro medio: es una servidora pública recta, honesta, eficiente y eficaz. Ha sido Reguladora de la primera industria de la nación, elevando a su entidad a un sitial de profesionalismo que le ha merecido el más alto reconocimiento internacional. Logró sacar a nuestro país de un sinnúmero de vergonzosas listas negras internacionales, poniéndole un fuerte y firme espinazo regulador a la industria internacionalizada más importante del país. Con su labor fue asegurando la institucionalización sólida de una vital entidad del Estado panameño.

Pero, su mayor virtud para el puesto, su independencia, se convirtió -en este país que insiste en ser del tercer mundo- en su mayor defecto: no es PRD; no es del team... y frente al irrespeto presidencial se encontraron a una que sí supo renunciar y salir –sin arreglos– por la única puerta que ha conocido toda su vida: por la puerta ancha.

Y ahora vendrán los típicos anuncios de reformas "integrales" al sector financiero, y demás yerbas aromáticas, para justificar los injustificable. La realidad es que quien venga, sea PRD o del team, o sumiso al team, o con historial electorero negro o con obvios conflictos de intereses… o aún si tenemos la suerte de que sea independiente y con conocimientos y limpio historial, tendrá que comenzar a reconstruir –desde cero– paso a paso, lo que ya estaba hecho. ¡La institucionalidad ya lograda ha sido rota para ver ahora si se puede reconstruir! Es que cada vez que una entidad sobresale y se va asomando al Primer Mundo, a nuestros políticos se les sale el cobre e insisten en darle un trancazo y devolverla al Tercero.

¿Nos irán a decir ahora que las multilaterales ponen como ejemplos de reorganización del sector financiero los de El Salvador y/o Colombia? De ser así, ¿de cuándo acá estos países pueden ser ejemplo para nuestro país en el sector financiero? ¿Qué hay que reformar la regulación de financieras, seguros, cooperativas, etc.?… claro que sí, pero esto no se logra destruyendo la institucionalidad de la Superintendencia Bancaria en la que Panamá es ejemplo a seguir para todo el continente latinoamericano.

En todo este "proceso" de retroceso valdría preguntar cuál ha sido la posición de los miembros de la Junta Directiva de la Superintendencia, formada por ciudadanos que en su mayoría merecen respeto. ¿Habrán realizado el golpe a la institucionalidad del ente bajo su responsabilidad?

Se podrá decir que no hay nadie indispensable y esto es cierto, pero sí hay personas insustituibles en su momento, y es el caso de Delia Cárdenas. La Ley indica que estaba nombrada hasta el año 2008, precisamente para no coincidir con la elección presidencial y garantizar así su independencia de la política. Su renuncia inducida dos años antes de la fecha estipulada es un atentado a la institucionalidad, mírese como se mire.

El que viene jamás podrá sentir la necesaria seguridad en el puesto, condición indispensable para su requerida independencia.

No hay duda alguna que el Presidente en esta ocasión ha caminado hacia atrás; ahora sólo está por verse si el nuevo nombramiento está a la altura, o si la acaba de embarrar.

Actos como este –aún para los siempre optimistas como quien escribe– nos llevan a decir exhaustos ante tanta inmadurez política "¡pobre nuestro país!".

El autor es presidente de la Fundación para el Desarrollo de la Libertad Ciudadana

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