| DÍA INTERNACIONAL DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS.
En pro de la igualdad para todos
Gloria Serrano de Rodríguez
La última década ha sido testigo de un notable aumento de la atención prestada a los indígenas de la región, que con un estimado de 50 millones y con más de 400 pueblos nativos de marcadas diferencias étnicas culturales entre sí, evidencian una gran multietnicidad y pluriculturalidad.
No obstante, en un contexto de vertiginosos y profundos cambios mundiales aunque entramos en el nuevo milenio con un código internacional de los derechos humanos que constituye uno de los grandes logros del siglo XX, los pueblos indígenas continúan siendo el grupo más desfavorecido de América Latina, por lo que uno de los mayores desafíos de nuestros gobiernos, es continuar trabajando para promover su participación e inclusión en un proceso de desarrollo sostenible y sustentable que logre superar la marginalidad en que se encuentran para la promoción de un enfoque descentralizado y de participación en lo que respecta al suministro de infraestructura básica y al ordenamiento de sus recursos naturales.
Tras siglos de exclusión, represión, discriminación y usurpación, los reclamos de los pueblos indígenas permanecen asociados al reconocimiento de la cultura y a su identidad propia, a la organización y reivindicaciones que plantean, a sus valores, a su raza, y a su lengua, a su organización social, que no solo debe ser reconocida, sino debidamente respetada, con proyectos políticos claros y definidos, que apunten a cambiar estructuralmente la condición de marginalidad en que se encuentran, clave esencial para que nuestro desarrollo se traduzca efectivamente en oportunidades para todos.
En este contexto, continuar asignando un papel prioritario a los sistemas educativos, científicos y tecnológicos como condición fundamental, que seguirá favoreciendo una participación más activa a esta población en específico, fundamento para reconocer mecanismos internos de justicia y bienestar social sin exclusión.
La población indígena en América Latina ha sido y será un componente permanente de toda sociedad. Su cultura tiene un carácter vital, sumamente preponderante, de continuidad. Los pueblos indígenas han sobrevivido a 500 años de opresión y pobreza.
Es tiempo ya que vivan con los mismos derechos reconocidos explícitamente, porque, precisamente, el reconocimiento de estas diferencias y derechos, es lo que forma la esencia de la nacionalidad latinoamericana.
La autora es analista internacional
Además en opinión
• El escenario de la oposición a la luz de la ampliación: Edwin Cabrera • Turismo para el desarrollo: Carl-Fredrik Nordström • Nos están destruyendo Bocas: Eligio Binns • Pundonor militar: Marcos A. Mora • En pro de la igualdad para todos: Gloria Serrano de Rodríguez
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