| CRISIS EN EL MEDIO ORIENTE.
Pundonor militar
Marcos A. Mora
A raíz de los últimos acontecimientos que se desarrollan en el Medio Oriente nos viene a la memoria los grandes sacrificios y penurias que pasaron el pueblo judío y otros, durante la dominación nazi fascista de Europa y que significó el genocidio de millones de descendientes de Abraham. Quiérase o no, el Holocausto sí existió y negarlo es una aberración histórica.
En esa época era común que ante un justificado atentado a las fuerzas de ocupación, por parte de la resistencia, los nazis cercaran un determinado pueblo y conminaran a sus ocupantes a delatar o a entregar a los culpables o que se atuvieran a las consecuencias. Las consecuencias podían significar la eliminación total del pueblo.
Con lo que pasa hoy día en el Líbano y en Gaza, donde las fuerzas israelíes atacan de una manera desproporcionada a poblaciones civiles entremezcladas con las fuerzas contrarias de Hizbulá y de Hamas y en donde el ministro de Defensa ha amenazado que por cada cohete "Katiuska "que reciba en su territorio, destruirán 10 edificaciones, nos hacen recordar las vicisitudes que pasó el pueblo hebreo y los demás pueblos que resistieron la ocupación nazi fascista de Europa, sólo que esta ocasión las fuerzas de Israel hacen la labor de los nazis.
Aunque es casi inevitable, desde el momento que en una guerra muere una persona inocente esta deja de tener justificación alguna, de allí que todavía tengo presente aquel episodio de mediados de 2004 en que 27 experimentados pilotos de la Fuerza Aérea israelí en servicio activo y de la reserva se amotinaron para resistir órdenes superiores, que le conminaban a efectuar bombardeos sobre áreas civiles con tal de dar caza a determinados elementos de las diferentes facciones que se oponían a la cruenta, innecesaria y prolongada ocupación de los territorios palestinos.
El reconocimiento a esos 27 pundonorosos y valientes militares no es para menos, ya que a diario nos enteramos a través de los medios de comunicación de la cantidad de muertos y heridos que ocasionan las incursiones aéreas israelíes sobre densas áreas pobladas por civiles.
De verdad que habría que ser un individuo desprovisto de todo sentimiento humano, si después de arrojar una bomba sobre un objetivo donde ocupa una oficina el Hizbulá, se observa sin el menor asomo de vergüenza y dolor, que el resultado final conlleva la muerte de niños, mujeres y ancianos. El resultado anterior es tan despreciable como cuando un palestino explota una bomba en un sitio público de Israel, con la única diferencia que este último acto lo ve la mayoría de la gente como un gesto de desesperación de los palestinos ante la imposibilidad de enfrentarse a los israelíes en condiciones de igualdad.
Ambos pueblos son valerosos y merecen mejor suerte por lo que hay que deponer extremismos de lado y lado, ya que con Isaac Rabin y con Arafat, ambos pueblos estuvieron a pocos pasos de lograr la paz , de no ser por la bala asesina de un ortodoxo israelí que segó la vida del primero y con ello sepultaron la mayor probabilidad de paz.
El autor es economista
Además en opinión
• El escenario de la oposición a la luz de la ampliación: Edwin Cabrera • Turismo para el desarrollo: Carl-Fredrik Nordström • Nos están destruyendo Bocas: Eligio Binns • Pundonor militar: Marcos A. Mora • En pro de la igualdad para todos: Gloria Serrano de Rodríguez
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