Un torneo para los gringos
Harmodio Arrocha Jr.
harrocha@prensa.com
OPINIÓN.En la edición de este año del Partido de las Futuras Estrellas de las Grandes Ligas, una exhibición que sirve de antesala al Juego de Estrella, los gringos aplicaron un formato de competencia que me pareció sensato y equilibrado dentro de un espectáculo en el que estuvieron reunidos los mejores prospectos de las Ligas Menores del béisbol organizado estadounidense. Más allá de ser un espectáculo exclusivamente manejado por los norteamericanos, me llamó la atención los nombres que llevaron los dos equipos que salieron al terreno de juego.
En este show o como lo quieran llamar se utilizó el nombre correcto para denominar este evento montado por los gringos: Estados Unidos contra el Resto del Mundo. Sin restarle crédito al trabajo serio que lleva a cabo la organización de Little League en todo el mundo, insisto en que el nombre de Serie Mundial no es el más apropiado para llamar estas competencias internacionales de béisbol, así sea que es un concepto manejado por los norteamericanos desde que se crearon estos torneos. Cito, por ejemplo, el caso de la competencia final de la categoría Big League (16-18 años), que se pondrá en marcha este fin de semana en Carolina del Sur, Estados Unidos.
El sistema de competencia que ahí se aplica conspira contra el resto de los equipos que no forman parte del territorio norteamericano.Que es un torneo o una convivencia organizada por los norteamericanos, eso lo entiendo perfectamente, pero no considero justo que los equipos que no están en el territorio norteamericano, tengan que ir a desgastarse en una ronda eliminatoria entre ellos, para luego encontrarse en la final con un rival estadounidense que llegó a esta fase con un pasaporte expedito. Con el respeto que me merecen los directivos de la Little League, se trata de un torneo hecho para los gringos, pues asegura automáticamente la participación de un equipo estadounidense en la final, ya que en uno de los dos grupos en los que se divide el campeonato solo compiten equipos norteamericanos.
De hecho, es un sistema que conspira contra el resto de los participantes, que además de Panamá, incluye a un representante de Oceanía, Puerto Rico, Europa, Canadá y Asia. Incluso, en la nueva convocatoria de la llamada Serie Mundial Big League se abrió espacio a un invitado que por supuesto será de nacionalidad norteamericana, pues se trata de un boleto expedido a la ciudad sede del evento. Por supuesto que el nivel de exigencia es mayor para las novenas que se eliminarán en el grupo que bien podría llamarse resto del mundo. Bueno, ni modo, los 15 soldados que irán a defender el emblema nacional, al mando del técnico Diomedes Kaa, parten hoy rumbo a Estados Unidos convencidos de poder superar todos estos obstáculos y representar dignamente el prestigio de América Latina en esta cita beisbolística. Será la tercera vez que Panamá estará en una Serie Mundial Big League. Lo hizo en 1989 y 1990, en ambas ocasiones, luego de eliminar a México en sendos torneos eliminatorios. Ojalá con este competitivo plantel que llevamos ocurra el éxito que ha arropado a América Latina en los últimos años y deje a los norteamericanos con las ganas de revalidar el título que conquistaron en la anterior "Serie Mundial Big League". No pierdan de vista al lanzador izquierdo chiricano Eliécer Navarro.
El autor es periodista.
|