¿En manos de quién está? El Presidente de la República dice estar maniatado para hacer cambios en la PTJ. Mirones dice no tener presupuesto para mejorar las herramientas con las que la Policía lucha contra la delincuencia. Jácome todavía no ha dado un paso público para depurar responsabilidades al interior de la institución que dirige, y del Ministerio Público salen todo tipo de rumores y sospechas.
Y así, mientras la bola pasa de un lado al otro, la criminalidad se incrementa y los maleantes hacen de las suyas a lo largo y ancho del país.
La situación es grave: turistas son asaltados a escasos pasos de la Presidencia, mientras el narcotráfico se infiltra en la Policía y los estamentos de seguridad. La situación es demasiado grave para tanta excusa y recriminación. La falta de resultados se une a instituciones débiles, combinación fatal y peligrosa para nuestra joven democracia.
No queremos mesías ni superhéroes de ficción, sino liderazgo y capacidad de acción dirigida a un plan integral que sume un proyecto capaz de limpiar nuestras instituciones de funcionarios mediocres que responden al clientelismo y así alcanzar un Estado honesto y confiable. |