Mariano y Lee iluminarán a Pittsburgh
Harmodio Arrocha
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OPINIÓN. Los panameños Carlos Lee y Mariano Rivera iluminarán esta noche el precioso y moderno PNC Park de los Piratas de Pittsburgh, un coliseo que por primera vez sirve de escenario al Juego de Estrellas, aunque a su alrededor se ha construido mucha historia beisbolística y de la buena. En Pittsburgh, conocida como la Ciudad de Acero, el legendario Roberto Clemente escribió páginas de oro, y también tres astros panameños alcanzaron la gloria entre el 70 y 80. Me refiero a Rennie Stennet, Manny Sanguillén y Omar Moreno, tres peloteros que brillaron con luz propia en el mejor béisbol del mundo.
Esta noche el cielo de Pittsburgh volverá a brillar con la presencia de los astros panameños Mariano Rivera y Carlos Lee, quienes han seguido las huellas dejadas en estos clásicos por sus compatriotas Carew, Kelly, Oglivie y Sanguillén. Sentí que era un privilegio una vez pisé el hermoso parque de pelota puertorriqueño Hiram Bhitorn, ver en un escenario de lujo como lo fue el Clásico Mundial de Béisbol al futuro miembro del Salón de la Fama y al nuevo Bambino del béisbol criollo.
Por unos breves momentos me hice la ilusión que los vería jugar juntos con el uniforme de Panamá en medio de tantas estrellas como las que estuvieron en San Juan. Cuántos no hubiéramos deseado ver al cerrador más dominante de la última década en las mayores, Mariano Rivera, dar el golpe de gracia a los cubanos en aquel memorable partido en el que pusimos contra la pared a los antillanos.
Por supuesto, que ese hubiera sido un palo de cuatro esquinas, pero esta noche los panameños que llevamos el béisbol en la sangre, tendremos dos dignos representantes en el diamante del PNC Park, como una vez lo hicieron en este clásico Sanguillén y Carew, quienes se vieron en el Juego de Estrellas en 1972. Rivera, taponero de los Yanquis de Nueva York, y Lee, el cañón de los Cerveceros de Milwaukee, por méritos propios estarán por segunda vez consecutiva en este evento y todos estaremos pendientes de lo que hagan en el terreno.
El mánager Ozzie Guillén tiene listo a Mariano para liquidar el partido si la Liga Americana lleva la ventaja en los episodios finales. En el clásico del 72, cuando se vieron Sanguillén y Carew, ambos ligaron sendos imparables. Carew participó en 18 Juegos de Estrella.
El autor es periodista.
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