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panorama@prensa.com Lo que hace tres años fue calificado como un milagro, ahora encuentra una explicación por parte de la ciencia. Terry Wallis, un estadounidense de 42 años, recuperó algunas funciones motoras y del habla tras vivir 19 años en estado de conciencia mínima. En esas dos décadas apenas hacía pequeños movimientos y pronunciaba leves sonidos. Un estudio de investigadores de la Universidad de Cornell, en Nueva York, publicado a principios de este mes por la revista especializada Journal of Clinical Investigation, revela el porqué de la recuperación: aunque las fibras nerviosas de sus células habían quedado cortadas tras un accidente automovilístico sufrido en 1984, ellas como tal quedaron intactas y poco a poco empezaron a conectarse entre sí para reemplazar a las averiadas. De esta forma, el cerebro creó de forma espontánea nuevas conexiones y restituyó algunas funciones. James Bernat, neurólogo del Centro Médico Dartmouth-Hitchcock, expresó a la agencia de noticias AP que este caso "debe estudiarse en gran profundidad. La mayoría de los neurólogos hubiera apostado que, sin importar la causa, si Wallis no cambió en 19 años, tampoco iba a cambiar ahora. Por tanto, esto es realmente extraordinario". Y aunque Wallis es incapaz de caminar y comer por sí solo, ya es capaz de contar sin interrupción hasta 25, bromea con sus familiares, señala con el dedo y cada día mejora su capacidad de habla. Su caso genera expectativas, pero también es considerado como una situación poco común. LA REGENERACIÓN Esta recuperación es el resultado de una regeneración de las vías nerviosas, acompañada por una adecuada atención hospitalaria, indicó el neurocirujano Francisco Sánchez Cárdenas, de la Caja de Seguro Social. Sánchez dijo que, diferente a lo que se pensaba hace algunos años, el cerebro sí recupera sus células pero a un paso más lento por formar un tejido especializado. Para ejemplificar, explicó que en pacientes con lesiones de médula (extensión del cerebro hacia la columna) ya se hacen regeneraciones a partir de células madre, que tienen la capacidad de dividirse indefinidamente y llegar a producir células especializadas. Eric Chong, radiólogo del Hospital Punta Pacífica, señaló que el caso Wallis ocurre con poca frecuencia: "Pudo haber reconexiones de fibras de las células nerviosas que reactivaron ciertas funciones. Eso se llama plasticidad del cerebro". El doctor Lázaro Gómez, del Centro Internacional de Restauración Neurológica de La Habana (Cuba), precisa este término al definirlo en un artículo científico como "la capacidad que tiene el cerebro de reorganizar sus funciones después de sufrir pérdidas neuronales". Diferentes, pero próximas Los especialistas explican que el cerebro se alimenta de glucosa y oxígeno. Cuando sus células (las neuronas) no reciben esos componentes ya sea por una enfermedad infecciosa, traumática o tumoral, irán muriendo hasta afectar su funcionamiento. El resultado: lesiones cerebrales que pueden terminar en coma o en muerte cerebral. Francisco Sánchez explicó que aunque en las dos situaciones la persona está ausente de comunicación con el medio exterior y depende de máquinas para mantener sus funciones vitales, la muerte cerebral o estado vegetativo no da posibilidad de retorno porque se carece de transmisión eléctrica. Por el contrario, el coma indica que aún hay actividad cerebral y que la persona puede despertar. No obstante, agrega el neurocirujano, ambos estados son próximos: "Si alguien entra en coma y no es bien o rápidamente atendido, está a un paso muy corto de llegar a la muerte cerebral". El radiólogo Chong indicó que para saber si hay o no actividad en el cerebro se realiza un electroencefalograma y que el diagnóstico de este tipo de estados, que sigue una serie de protocolos de acuerdo con la ley, debe ser cuidadoso porque los pacientes con muerte cerebral son en su mayoría donantes de órganos. La recuperación de pacientes con graves lesiones cerebrales sigue siendo incierta. Estudios como éste de los médicos Nicholas Schiff y Henning Voos dan luces a pacientes que, como Terry, se encuentran en estado de conciencia mínima. La ciencia asegura que no se puede esperar lo mismo de personas que están en continuo estado vegetativo. Además en Panorama
• Asamblea aprueba llamado a referendo para ampliación
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