| REFERÉNDUM.
Sí a la ampliación... con compromiso
José Domingo Torres
El Partido Popular hizo público un comunicado, donde deja sentada su posición frente a la ampliación del Canal. Y con mucho acierto señala que debemos decirle sí a la ampliación, pero con el compromiso de que los beneficios que recibamos de dicha ampliación, lleguen a los sectores más necesitados de la sociedad, para ir así saldando la deuda social que como nación tenemos con esos sectores.
El referéndum sobre la ampliación será la segunda consulta popular que realizará el país, para determinar el destino de esta magna empresa estatal.
En 1977, se realizó un plebiscito nacional para aprobar o rechazar los Tratados Torrijos –Carter sobre el Canal de Panamá. Según la Dirección Nacional de Organización del Tribunal Electoral, en esa consulta popular hubo una participación del 97.3% de la población electoral; de la cual el 66% votó a favor de los tratados, el 32% en contra y 2% votos nulos; con estos resultados electorales, se aprobaron los tratados que permitieron la recuperación plena de la soberanía sobre la antigua Zona del Canal.
Nuevamente el Canal estará frente a un nuevo reto, como lo es el referéndum que deberá realizar el gobierno y en esta ocasión con plena soberanía sobre la franja canalera.
Este referéndum deberá decidir si se le permite al Canal afrontar su modernización y mantenerse competente ahora y en los próximos años, ante el mercado marítimo internacional, o si se mantiene como está.
A pesar de que han surgidos voces de oposición al proyecto de ampliación, el debate se centraliza en el destino que se le dará a los aportes del Canal, en los años venideros. Y esa preocupación colectiva de partidos de gobierno y de oposición me parece saludable. Además, un número importante de sectores de la sociedad civil se ha pronunciado sobre el mismo tema, al igual que gremios de trabajadores y asociaciones cívicas.
Todos los grupos antes citados son de la opinión de que se debe promover un acuerdo nacional que abarque un plan de desarrollo nacional. Sobre este tema incluso el Presidente de la República se ha pronunciado a favor. Sin embargo, hay un cuello de botella, y es el cuándo se debe promover este acuerdo con las fuerzas vivas de la nación sobre el plan de desarrollo nacional.
Para la mayoría de los grupos que se dieron cita en la convocatoria que realizó la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas (Apede), para tratar este tema, el momento para iniciar este acuerdo nacional sobre el plan de desarrollo nacional, es ahora, para el Presidente de la República debe ser después de realizado el referéndum.
Nuestro país está en mora con un plan de desarrollo nacional; independientemente de si hubiera referéndum o no, la nación demanda un plan de desarrollo que establezca claramente cuáles serán las reglas del juego en materia de desarrollo nacional.
Es necesario establecer las prioridades en materia de salud, educación y obras de infraestructura, de tal manera que cuando se den cambios de gobierno, no se comience a improvisar por parte de las nuevas autoridades electas.
El país ha venido trabajando anteriormente con esta visión de Estado.
De allí que se han realizado
esfuerzos como los acuerdos de Bambito, Coronado, Visión 2020, entre otros. Pero no hemos pasado de eso, de acuerdos; los cuales no se llevan a la realidad y no se les da seguimiento a los proyectos acordados.
Hay que aprovechar la efervescencia de la ampliación del Canal para que en un nuevo esfuerzo todas las organizaciones cívicas, a través de la sociedad civil, los partidos políticos y gremios de empresarios, trabajadores y campesinos, bajo los auspicios de PNUD, comencemos a trabajar en este gran acuerdo nacional, que le diga a la ciudadanía en qué se van a usar los aportes que provengan de la ampliación.
El Canal es todos los panameños, y un plan de desarrollo nacional propiciaría este sentimiento de pertenencia, y crearía el ambiente necesario para que cuando se celebre el referéndum, tengamos una alta participación y una votación altamente favorable para el sí.
Este acuerdo nacional sobre el plan de desarrollo debe comenzarse ahora y tomar el tiempo que sea necesario, pero no debe ser un impedimento para realizar el referéndum, cuando así lo convoque la Asamblea Nacional.
Finalmente, a quien más le conviene trabajar en este acuerdo nacional, es al propio presidente Torrijos, pues los excedentes que procederán de la ampliación del Canal, no vendrán durante su gobierno, sino en dos gobiernos más, y el sentido común dice que es mejor prevenir y reglamentar el uso de dichos aportes antes de tenerlos en las arcas del Estado.
El autor fue legislador de la República
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