| HAY QUE NORMAR el SISTEMA DE SALUD.
La mala práctica de la medicina
Keith Holder
Ninguna profesión liberal requiere tantos años de formación académica, tantos requisitos formales para su ejercicio y tantos sacrificios personales para sostenerlo, como la práctica de la ciencia médica.
Después de un mínimo de doce años de primaria y secundaria se requieren de seis a ocho años mínimo de estudios universitarios que implican el memorizar miles de nombres anatómicos, cientos de síntomas, síndromes, patologías, elementos químicos corporales. No es fácil tarea. Después de recibir el título de médico u odontólogo es necesario cumplir con el requisito obligante del proceso docente de laborar en una facilidad del Seguro Social o del Ministerio de Salud en donde durante dos años se aprende a manejar en la práctica los conocimientos adquiridos durante los años de estudios.
Durante esta fase se aprende que miles de profesionales de la salud, enfermeras, asistentes de cirugía, laboratoristas, farmacólogos, auxiliares de enfermería y muchas otras coadyuvan con él en la ejecución de un propósito: sanar. Durante todo estos años de formación el sanador está sujeto al aprendizaje del cemento que une sus acciones terapéuticas: La disciplina que se necesita para llegar a un diagnóstico y la responsabilidad cuando se ordena una terapéutica ya sea por medicamentos o cirugía.
Una vez certificada la idoneidad para ejercer, algunos deciden proseguir estudios especializados en materia médica.
Debido a lo acelerado del descubrimiento de nuevas enfermedades, sus razones, métodos diagnósticos y terapéuticos, los estudios se hacen más prolongados. La práctica de la medicina la constituye la mayoría de las veces, la toma de decisiones individuales.
En la práctica privada el tiempo invertido en la decisión diagnóstica y terapéutica, es decisión propia. En la medicina institucional (Minsa) no existe el derecho de cada médico a determinar el tiempo para llegar a un diagnóstico y ordenar un tratamiento; tanto a nivel del Minsa como de CSS, el tiempo máximo por atención de un paciente es de 15 minutos. Lamentablemente, debido a la incapacidad administrativa en la medicina institucional para garantizar el cumplimiento del horario asignado a cada funcionario, el tiempo invertido es mucho menos.
Los casos de mala práctica en la medicina se hacen más patentes cuando por un sistema de atención médica se sacrifica la calidad por lo impersonal, en donde los pacientes son números anónimos. Los casos de mala práctica siempre son causados porque el concepto de disciplina y responsabilidad se rompe.
En Panamá jamás se ha condenado a un médico por mala práctica cuando se trata de casos por falta de conocimientos. Las denuncias por mala práctica médica irán aumentando en Panamá. En un futuro muchos se verán obligados a tener un seguro contra el costo de una mala práctica médica.
Otra vez conmino a los administradores de salud para que normen sistemas de salud masiva en donde los facultativos pueden ejercer con disciplina y responsabilidad.
El autor es médico
Además en opinión
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