| ELECCIONES.
Disidencia sandinista enfrenta su mayor desafío electoral
Gabriela Selser
Managua. -Con la oferta de un sandinismo distinto, alejado del caudillismo y las denuncias de corrupción, el disidente Movimiento Renovador Sandinista (MRS, izquierda) apuesta a ganar las elecciones en Nicaragua llevando en su fórmula presidencial a un opositor al somocismo y al más famoso cantante del país.
El abogado y economista Edmundo Jarquín, yerno de la ex presidenta Violeta Chamorro, y el cantautor Carlos Mejía Godoy, fueron postulados tras la repentina muerte del carismático candidato presidencial de la disidencia sandinista Herty Lewites, convertido ya en mártir y principal bandera electoral del MRS.
Herty Lewites fue sepultado el miércoles con una multitudinaria manifestación y en medio de interrogantes sobre si el amplio electorado favorable al ex alcalde de Managua seguirá apoyando al MRS o entregará sus votos al candidato sandinista Daniel Ortega y al banquero Eduardo Montealegre, favoritos según las últimas encuestas.
En un aparente esfuerzo por evitar la polarización, los dirigentes del MRS se apuran a endiosar la figura del fallecido ex alcalde de Managua, erigiéndolo en héroe, en mártir, e incluso en ángel, en un país donde más del 90% de la población tiene profundas creencias religiosas.
"Su espíritu vivirá para acompañar nuestra campaña", declaró el candidato a diputado Víctor Hugo Tinoco durante el entierro de Lewites, cuya imagen de hombre de pueblo, bromista y folklórico, intentan mantener viva con la inclusión del popular Mejía Godoy en la fórmula presidencial.
"Esta es la única fórmula con tres candidatos", sentenció la ex guerrillera Dora María Téllez, presidenta del MRS y que aspira a una curul en el Parlamento.
"Somos un tríptico de dignidad: Herty, Edmundo y yo", acotó Mejía Godoy.
Observadores consideran que el MRS precisa mantener "vivo" a Lewites para no perder un importante caudal de votantes no necesariamente identificados con el sandinismo, y a la vez quitarle votos a Ortega apoyándose en la presencia de ex funcionarios y antiguos comandantes de la Revolución Sandinista exentos de denuncias de corrupción, muchos de los cuales van como candidatos a diputados.
Para el analista político Aldo Díaz Lacayo, la mayor desventaja que enfrenta la disidencia sandinista es el escaso tiempo (tres meses) con que cuenta para reformular su campaña electoral, a lo que se suma la débil estructura partidaria del MRS en el interior del país frente a las maquinarias poderosas del FSLN y del Partido Liberal (derecha).
Otros agregan como factor adverso el hecho de que el nuevo candidato presidencial sea poco conocido porque vivió en España durante la última década, debilidad que sin embargo compensaría la figura de Mejía Godoy, cuyo vasto legado cultural lo ubica como uno de los personajes más queridos en Nicaragua.
El gran rival de los disidentes sandinistas será su antiguo líder Daniel Ortega, que lidera las encuestas con un 30% de la intención del voto, seguido por los liberales Montealegre y José Rizo.
No obstante, de mantenerse la actual tendencia, ningún candidato ganaría en primera vuelta.
DPA
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