Una sanción por daños en el río Pacora que no se paga utilizando todos los recursos judiciales a disposición; nuevas multas para taladores de árboles en las riberas de las tres principales cuencas de Los Santos; una marcha en contra del teleférico del cerro Ancón que solo congrega a un par de cientos de personas; una situación ambiental calamitosa. Necesitamos creer que la Autoridad Nacional del Ambiente tiene compromiso y fuerza coercitiva para ejercer sus funciones, y queremos soñar con unas autoridades que entiendan la importancia de preservar nuestro privilegiado medio ambiente.
Pero también necesitamos empresas que cumplan con una política de responsabilidad social seria y unos ciudadanos que, ante los intentos de convertir montañas y litoral en parque de atracciones, se movilicen para evitar el desastre. Las noticias ambientales en nuestro país no suelen ser positivas, cuando este es un asunto prioritario, ya que de él depende una parte del futuro económico y, lo más importante, nuestra calidad de vida. |