Finanzas personales
Estrategias multimillonarias
Javier Arias
jariasi@gloscorp.com
OPINIÓN. El pasado lunes, el segundo hombre más rico del mundo, Warren Buffet, anunció que donaba un total de 37 mil millones de dólares a la fundación de Bill Gates, el hombre más rico del planeta, y su esposa. La fundación se dedica a combatir la pobreza y la enfermedad mundial y espera doblar sus gastos luego de tan generosa donación. Olvídese de un Ferrari, regalar mil millones de dólares a su caridad favorita puede ser el máximo símbolo de riqueza.
Warren Buffet es el único de la lista de hombres mas ricos del mundo que ha hecho su fortuna completamente a través de sus inversiones en la bolsa de valores. A los 25 años, con un maestría en administración de empresas de Columbia University y habiendo trabajado para su ídolo y mentor Ben Graham (autor de The Intelligent Investor), decide comenzar un fondo de inversión con la ayuda de algunos amigos y familiares.
En total reunió 100 mil dólares y como dueño del fondo también puso de su propio dinero. El capital inicial invertido por el joven Buffet en su compañía fue de 25 dólares, cifra que aunque a primera mano irrisible, hizo crecer a cantidades exorbitantes con una consistencia que es mítica en Wall Street. Desde sus comienzos hasta la fecha, su compañía de inversión Berkshire Hathaway ha acumulado sistemáticamente un retorno de alrededor del 25% anual consecutivamente.
En la escuela de finanzas nos hablan de las bondades multiplicadoras del interés compuesto pero Buffet no solo aprendió la lección sino que la ha vivido y la está viviendo.Uno se imagina que una compañía multimillonaria como Berkshire, dueña mayoritaria de empresas como Coca-Cola, The New York Times y Geico, posee un edificio de 100 pisos en la mitad de Times Square donde desde un telescopio y con un quepí de capitán de barco, el veterano Buffet da órdenes a un ejercito de consultores financieros expertos en adquisiciones y análisis ultra sofisticados y complicados. La realidad es muy distinta. La casa matriz de Berkshire es una pequeñísima oficina en Omaha donde Buffet y su segunda, Charlie Munger, deciden en que invertir o cuando dejar de hacerlo.
Buffet es un "value investor" o inversionista que busca valor. Este no es un inversionista casual. Su estrategia radica en una premisa sencillísima: comprar por un precio menor, algo que vale mucho más. Tan fácil es su estrategia y sin embargo pocos son realmente exitosos en llevarla a cabo consistentemente. Buffet explica que la razón es que se necesita muchísima disciplina. No te puedes encariñar con una inversión. Si la compañía está sobre valorada, debes deshacerte de ella incluso cuando en el pasado te halla dado buenos dividendos.
También implica mantener una inversión en una compañía cuya cotización se va a pique porque tu análisis te ha dicho que está subvalorada y que pronto te estará produciendo un retorno exquisito. Podríamos llenar un libro de los indicadores y estrategias que usa Buffet para lograr sus retornos multimillonarios pero una lección sobresale por encima de todas y gobierna por completa su forma de pensar y la manera como escoge sus compañías: invertir solo en lo que conoces. Buffet compró Dairy Queen porque le gustaban sus helados y Coca-Cola por la misma razón. Ahora, no se dejen llevar por lo simplista de este argumento porque es muy poderoso y capaz de hacerlo en un verdadero ganador en la bolsa.
Peter Lynch, el genio administrador de los fondos Fidelity Magellan, le preguntó porqué nunca había invertido en tecnología, uno de los sectores más populares de los 90. Su respuesta fue categórica y muchos se mofaron de ella. Contestó que "no invierto en tecnología porque no la entiendo". El hecho de que a él le gustaba el producto lo hizo conocerlo intrínsecamente y entenderlo como un verdadero experto. Este conocimiento lo hizo ver mas allá de los estados financieros y los análisis numéricos.
El entendía el funcionamiento de la compañía y por ende como ésta hace dinero, como lo seguiría haciendo o si se le estaba acabando el combustible. Usted puede hacer lo mismo que él y ser un inversionista ganador. Fíjese en lo que le gusta. Sus hobbies o área de trabajo pueden encerrar gran potencial de ganancia puesto que ya conoce el producto. A lo mejor siempre uso una PC y luego de comprar una iPod se compró una Mac.
Su apuesta por Apple Computer, el fabricante de ambos productos, no estaría desacertada. Apple ha más que duplicado su precio en la bolsa desde el año pasado. La próxima vez que algo le fascine y le haga gastar dinero, pregúntese si también le puede producir dinero.
El autor es consultor financiero y socio principal de Global Offshore Services Corp. www.gloscorp.com
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