| UN ASUNTO DE VOLUNTAD.
Al garete
Berna Calvit
bdcalvit@cwpanama.net
Intercambiando opiniones con alguien a quien admiro, me señalaba la necesidad de que existan hombres visionarios, seres superiores de elevados planes intelectuales, políticos, sociales y económicos. ¡Pues, claro!
Las sociedades los necesitan, son absolutamente necesarios; lo malo es que muchos que no cuentan con esas cualidades (mal común entre los políticos) se instalan, como si las tuvieran, en posiciones privilegiadas.
Olvidar a las grandes mayorías que apretujadas en la dura vida diaria "pilan por el afrecho", parece ser mal contagioso entre los que acceden al poder y, amodorrados por las dulzuras que les provee, ponen distancia con las necesidades reales de los ciudadanos.
Sedienta, busco en el desierto de las malas noticias un oasis con buenas nuevas para mantener un poco de fe en los gobernantes; para convencerme de que no todo puede ser tan malo como lo muestran los medios, especialmente las televisoras, que resaltan con fruición la crónica roja y lo negativo.
Me confortan los hechos positivos; que se firmen acuerdos comerciales que mejoran nuestra economía; que el Despacho de la Primera Dama provea prótesis para las afectadas por mastectomías; que se otorguen títulos de propiedad; que se erradique el trabajo infantil.
Pese a mis deseos de ver las cosas con optimismo, siento que, con excepciones, la gestión del gobierno no logra proyectar la imagen de vitalidad que le favorecería, ni logra comunicar con eficacia sus programas, metas y logros. ¿Muchos amodorrados?
El presidente Torrijos es Secretario General de su partido, el PRD; en la Asamblea los diputados oficialistas, aplanadora para aprobar lo que les conviene (a ellos, no al país) le están haciendo gran daño al gobierno.
Es burlarse del ciudadano de a pie, que para protegerse mejor ante una investigación, en vez de mitad más uno, se necesitarán dos tercios de los votos de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia; mantienen en el limbo el caso de Liborio García, Defensor del Pueblo, ganando tiempo, sin que decidan si se queda o se va, dando lugar a que se piense que están maniatados por los "secretos" del caso Cemis que García dijo saber; la "paveadera" es fomentada por el quórum deliberativo (otra artimaña), que permite iniciar sesiones con 18 de los 78 diputados; siguen dando largas a eliminarse privilegios inmerecidos.
Haría bien Torrijos en llamar al orden a los diputados y al resto de su equipo para decirles: ¿Hasta cuándo van a seguir ensuciándome el charco, que no ven que están hundiendo al PRD y que si seguimos así en el 2009 le diremos hola y adiós al poder? Si lo ha hecho, no se nota. Y aunque fuera para que su partido no siga hundiéndose, en algo nos beneficiaría meterlos en cintura.
Una noticia en los diarios me indica que algunos asuntos parecieran estar "al garete".
El grupo de inversionistas Capira International Ports anunció que en septiembre (prácticamente mañana) iniciará la construcción de una nueva terminal de contenedores en Capira, a 8 kilómetros de la carretera Panamericana, en un globo de terreno de 860 hectáreas propiedad de los señores del grupo que construyó Multicentro (¿colombianos?) a un costo de 436 millones de dólares, que no son "cascaritas de huevo". ¡Maravilloso, más trabajo para los panameños! ¿Pero, sin que el gobierno haya sido tomado en cuenta para un proyecto de tal importancia? La Autoridad Marítima no ha recibido solicitud alguna (La Prensa 8/6/06), y la Autoridad Nacional del Ambiente no ha recibido el Estudio de Impacto Ambiental (El Panamá América 9/6/06). ¿Está el gobierno pintado en la pared? ¿Se cocinó el asunto y afloró cuando ya todos los cabos están atados? ¿No es función de la AMP todo lo concerniente a puertos? ¿Será que el proyecto pasó por el Mici y olvidaron informar a la AMP y Anam?
El actual gobierno no nos haavergonzado con los escándalos de corrupción que galoparon libres desde el inicio de los cinco años de gobierno Moscoso, y arduo ha sido cargar el lastre heredado.
Mas no basta la ausencia de escándalos para que me sienta satisfecha.
Los anarquistas del transporte colectivo, cuco de los gobiernos, "se pasean" en las autoridades; la inseguridad no es percepción equivocada sino cruda realidad; cantinas y centros de "chinguia" crecen como hierba mala; hay dinero para costosos seminarios en hoteles de lujo, y para cantantes extranjeros y carnavales, mas no para que cuatro estudiantes panameños nos representen en la Olimpiada Mundial de Matemáticas.
Coincido con Jorge Montalván, quien dijo en su escrito "Impunidad, autoridad y seguridad" (La Prensa 19/6/06) sobre la delincuencia (que aplico a otros aspectos), que el presidente tiene los ases de la baraja; que con el Ejecutivo puede empezar a poner orden en el clima de desfachatez generalizada; que si no lo hace es porque no quiere.
La masa votante, más que el análisis sereno, usa el voto de castigo para sacarse el clavo de la frustración y la decepción.
Una nota del Credit Suisse señala que es factor de riesgo para ganar el referendo para la ampliación del Canal, la falta de confianza en el gobierno.
Vienen bien las palabras de Giuseppe Manzini, escritor y político italiano: "Las promesas son olvidadas por los príncipes, nunca por el pueblo".
Y sería una pena que las palabras de Tierno Galván, singular político español, resultaran ciertas: "Las promesas electorales se hacen para no cumplirlas".
La autora es comunicadora social
Además en opinión
• Al garete: Berna Calvit • Sobre cascos vacíos, tanquecitos y sueños bolivarianos: Elvia Jayne Castro • No quiten la vista al mar: Ovidio Diaz-Espino • Hace falta la pena capital: Catalino Rosas • Un sendero para salir de la pobreza: Irene Giménez
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