| AMPLIACIÓN DEL CANAL.
Obligación de simplificar… y la buena nueva
I. Roberto Eisenmann, Jr.
La educación es básica para el progreso de nuestra nación. La educación superior es importantísima para la creación de una élite intelectual, necesaria para todo país que desee progresar.
Pero, y siempre el bendito pero, los que hemos tenido el privilegio de una educación superior tenemos la obligación intelectual de simplificar las cosas y orientar a nuestros conciudadanos.
Ocurre que muchas veces los más educados se tornan arrogantes y pedantes usando palabras que solo ellos entienden, para hacer ver que las cosas sencillas son tan –pero tan– complicadas, que solo ellos, con sus grandes conocimientos, son capaces de entenderlas.
Como solo ellos pueden entender de lo que hablan, se dedican a esbozar una suerte de tesis totalmente equivocadas con unas teorías que nadie les objeta porque nadie las entiende.
Este es el caso de dos complicadísimas tesis sobre la posible expansión del Canal expuestas por brillantes profesores, que nadie puede objetar por su idioma inentendible, pero que son claramente equivocadas por las fuerzas simples y sencillas de las operaciones canaleras diarias reales… y no teóricas.
Ejemplo: "... los estudios econométricos (¿qué serán?) de la ACP sobre la expansión del Canal están equivocados y por ende la demanda está mal calculada… y por ende hay que votar no".
Esta misma técnica se usó para descalificar todos los estudios actuariales internacionales de la Caja de Seguro Social, para concluir que no era posible el consenso nacional (que afortunadamente para el país sí se logró). Yo no sé ni papa de econometría pero sí sé, simplificando las cosas, que la demanda seguramente está bien calculada si: hay clientes haciendo fila en los dos océanos.
70% de los clientes piden cupo reservado y están dispuestos a pagar 15% de recargo o más para lograr el cupo si, basándose en cálculos independientes, la banca privada está tumbando la puerta por financiar la obra el negocio tiene ganancias de 40% sobre ventas, sin un dólar de cuentas por cobrar la expansión del comercio mundial es un hecho comprobado debido a que ‘la caja’ ha logrado reducir el costo del transporte marítimo.
Si todos estos hechos sencillos confirman la demanda, entonces la teoría econométrica es irrelevante, servirá para uso posible en negocios teóricos no existentes.
Otra tesis -tan complicada que ni los expertos de Wall Street la entienden- concluye que el Canal y su expansión son ‘un mal negocio’… ¡válgame Dios! 40% de utilidad neta comprobada sobre ventas, con posibilidades de 70% en el 2025 y todo pagado al contado… ¿un mal negocio? Además, agrega (desde la izquierda) que como es tan mal negocio ¡debemos pedirle a Estados Unidos y Japón que nos donen los $5,250 millones para la expansión!... o sea, que luego de tanta lucha y sangre derramada ¿deberemos volver a pedir cadenas? Decir estas cosas para votar "no" es vivir en otro planeta. Definitivamente ya no hacen a los izquierdistas como antes.
Intelectuales de mi tierra: les sugiero que su obligación es simplificar las cosas y orientar –como quieran hacerlo– pero en un idioma entendible, lógico y, sobre todo, serio. No se trata de cuadrar el círculo de los hechos visibles con palabras domingueras que sólo ustedes entienden y que no contribuyen en nada al debate vital para la expansión del Canal.
Hacer esto equivale a plantear el futuro como una noche negra y luego quejarse porque no sale el sol… en la noche.
P.D.: La idea generalizada de una lista de inversiones, consensuada con monitoreo ciudadano para los dineros excedentes del Canal, se está concretando. Apede provocó una reunión con Conato, Conep, la sociedad civil y estudiantes, y el ambiente es positivo. El PNUD parece estar dispuesto a facilitar. Los partidos políticos están viendo la idea con simpatía.
La oportunidad es única e histórica previo al referéndum. Los que dudan, nunca han experimentado uno de nuestros múltiples procesos de consenso. Así se formaron las leyes del Canal, el Uso de Suelos de la ex Zona del Canal, y la Visión 2020. ¡A perderle el miedo a nuestro pueblo, que ha comprobado su capacidad de empinarse! Saldríamos no solo con la expansión del Canal, sino a largo plazo, y por carambola, con el anhelado Proyecto de Nación.
Así veríamos la luz. El sol saldría para todos los panameños.
El autor es presidente de la Fundación para el Desarrollo de la Libertad Ciudadana
Además en opinión
• Obligación de simplificar… y la buena nueva: I. Roberto Eisenmann, Jr. • Por si ya no fuera tarde: Carlos Bolívar Pedreschi • Sembrando esperanza: Jennie Barb • La cultura del abuso: Fernando Toledo • Chávez y el pensamiento bolivariano: Ana Camacho de López T.
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