| MÉXICO.
Candidatos a la conquista de indecisos
Andrea Sosa Cabrios
México se zambulle hoy, domingo, en las últimas dos semanas de campaña presidencial, sin que pueda aventurarse todavía un vencedor entre el centroizquierdista Andrés Manuel López Obrador y el conservador Felipe Calderón.
Como ha ocurrido en gran parte de América Latina, en las urnas se definirá la lucha entre dos proyectos: uno de izquierda moderada, que propone obras de infraestructura y asistencia social, y otro más orientado a la ortodoxia económica para generar empleo y crecimiento.
Los electores están polarizados. En las encuestas, López Obrador, de 52 años, le lleva una ventaja mínima al oficialista Calderón, de 43, que logró plantarle cara al popular ex alcalde de Ciudad de México, pero que no termina de arrebatarle la punta.
A 15 días de las elecciones del 2 de julio, ninguno de los dos favoritos logra más del 37% de las simpatías, y se anticipa que el Congreso estará repartido en partes casi iguales entre las tres principales fuerzas políticas.
Las encuestas impiden anticipar el final del juego. Los equipos de los candidatos preparan música, papel picado y serpentina para hacer grandes cierres de campaña, con la esperanza de convencer a última hora a los que no convencieron en cinco meses de proselitismo.
Roberto Madrazo, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), está en teoría fuera de combate. Tercero en la pugna, es el candidato con peor imagen, pero tiene un importante "voto duro" inamovible. Algunos sondeos lo ponen todavía a una distancia honorable de los punteros.
Los empresarios, los jóvenes y los mexicanos más escolarizados se inclinan por Calderón, en especial en el norte y centro de México. López Obrador tiene su fuerte en el área metropolitana de Ciudad de México, en las clases medias y bajas urbanas, entre los intelectuales de izquierda y entre los ancianos.
Uno de los principales "ganchos" de su propuesta es aplicar a nivel nacional los subsidios a ancianos, madres solteras y discapacitados que implantó en Ciudad de México.
"¿Usted cree que, si no gana López Obrador, a mi papá le quiten la ayuda?", pregunta Flor Martínez, de 36 años y madre de dos hijos, que vive en Santiago Yancuitlalpan, un pueblo vecino a la capital con gran arraigo del PRI.
En esta etapa de definiciones, el renglón de las encuestas más apetecible para los candidatos es el que dice "no sabe/no contesta". Los indecisos, que rondan entre el 10 y el 18% de los probables votantes, son clave.
La encuesta más reciente de la empresa demoscópica Consulta Mitofsky, levantada hace una semana, señala que sólo el 47% de los empadronados sabe con seguridad a quién dará su voto, el 10% podría cambiar y el 6% sigue sin definirse.
En consecuencia, los días que quedan por delante serán de gran actividad para los cinco candidatos presidenciales, de los cuales los dos restantes, Patricia Mercado y Roberto Campa, sólo aspiran a alcanzar el 2% para el registro de sus nóveles partidos.
Habrá esta semana cierres de campaña regionales en los cuatro puntos cardinales antes de los grandes mítines previstos como broche final, entre el domingo 25 y el miércoles 28, último día permitido para hacer proselitismo.
El favorito de la izquierda, que compite como candidato de la Alianza por el Bien de Todos, eligió para su último gran acto la Plaza del Zócalo de Ciudad de México, su escenario natural.
En tónica mundialista, Calderón, del Partido Acción Nacional (PAN), cerrará su campaña el domingo anterior a las elecciones en el Estadio Azteca, la catedral del fútbol en Ciudad de México.
DPA
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