| HACE FALTA CREATIVIDAD.
Padres de todos los colores
Alberto S. Barrow N.
En la víspera, me he ocupado de una tarea que, confieso, ha llevado algo de tiempo, pues, tiene entre sus varias implicancias un exhaustivo examen de los medios de comunicación locales tanto escritos como televisivos colocando especial atención en los anuncios publicitarios referidos al "día de papá".
Desde luego que ha sido extenuante, porque por estas fechas si hay algo en que se empeñan los publicistas es en la producción de materiales audiovisuales para estimular las ventas de sus clientes.
Con todo y lo agotador, aquel ejercicio me ha parecido productivo, ya que los resultados de la pesquisa apenas si confirman la hipótesis que me animó a emprenderla.
Para un gran número de los profesionales de la publicidad en Panamá, y sin duda para muchos de sus clientes las ventas correspondientes a la celebración que se verifica el tercer domingo del sexto mes del año son vistas a partir de un modelo del hombre panameño; de un "tipo" específico que para nada se compadece con la mayoría de los papases (si se me permite una trasgresión al idioma) de este país.
Bueno, así ha sido siempre.
Me interrogo ¿Hay allí, efectivamente, una contradicción? Seguidamente me respondo que sí y no. En todo caso, es una sinrazón en tanto los panameños (as) somos una amalgama étnica y racial que difícilmente pueda ser resumida en una tipología determinada.
Baste una mirada a los resultados de la muy difundida investigación realizada hace pocos años por el Instituto del DNA y del Genoma Humano de la Universidad de Panamá para confirmar que la genialidad de nuestros publicistas se extravía cuando de modelos para sus spots de televisión y de avisos de prensa se trata. Sin embargo, se que las "preferencias" de estos creativos encuentran suficientes referencias en los estereotipos que moran en nuestra sociedad; estereotipos que ellos reproducen y refuerzan, todos los días, con exagerado esmero, y ante los cuales finalmente sucumben y pasan a ser víctimas de primera fila.
Consciente de este drama que padecen los equipos en las agencias publicitarias locales, muchas de las cuales ahora forman parte de grandes fusiones en esa industria, en el nivel global, me he apresurado a enviarles una breve nota sobre este tema de los estereotipos en las campañas en los medios de comunicación.
Y no es que ahora vengo a descubrir el agua tibia, ni mucho menos, sino que me parece que en algunos sectores de la sociedad panameña estamos alcanzando el cenit de la aberración en cuanto a concepciones de lo que somos como nación.
Pero por fortuna no todo está perdido. A la par que algunos insisten en cimentar una sociedad excluyente, en este caso a través de imágenes masivas que niegan la diversidad inmanente al ser panameño, otros, con una mejor comprensión de ese hecho que es la esencia misma de nuestra identidad, perseveran en sentido contrario.
Consolidar una sociedad multiétnica y multirracial como la panameña, sobre la base de un sentido de inclusión, continúa siendo un reto para todos.
La idea de que padres (y madres también) los hay de todos los colores en Panamá no ha de ser tan difícil de transmitir a través de imágenes.
Cosas más complejas hemos hecho como nación en los poco más de cien años de república. En esto sólo hace falta menos prejuicios y un chin de verdadera creatividad.
El autor es abogado y defensor de los derechos étnicos de los afrodescendientes panameños.
Además en opinión
• Sexo en la adolescencia: Xavier Sáez-Llorens • Padres de todos los colores: Alberto S. Barrow N. • Una guerra para salvar ballenas: Betty Brannan Jaén • Reglas deberían ser justas para todos: Ernestina García de Paredes • Recapacite, señor presidente: Gabriel E. Zarak L.
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