| SOBRE PROYECTO DE EXPANSIÓN DEL CANAL.
Recapacite, señor presidente
Gabriel E. Zarak L.
A raíz de la sesión de preguntas y respuestas que el primer mandatario de la Nación, licenciado Martín Torrijos Espino, sostuvo el año pasado con cuatro de los cinco canales televisivos comerciales con el fin de prometerle al país la apertura, en debate público, de la ley que modificó el régimen de seguridad social, escribí un artículo que, entre otras cosas, mencionaba que el presidente Torrijos le había hablado a su pueblo con el corazón en la mano y que había sido sincero con el mismo.
En aquella ocasión, solicité a la ciudadanía le diera una oportunidad al presidente en su solicitud y por ello, fui duramente cuestionado por relevantes personajes de la oposición criolla quienes en aquel entonces no veían de parte del presidente la misma sinceridad que yo observaba.
El tiempo me ha dado la razón al punto de que algunos de los que entonces me criticaron han llegado a manifestar que en el año 2009, a menos que la oposición se una alrededor de un solo candidato a la Presidencia de la República, ven difícil cómo ésta puede ganarle al PRD.
En principio, no estoy de acuerdo con dicha tesis, pero sí he alentado la unidad de toda la oposición a través de sendas reuniones políticas y en más de uno de mis artículos de opinión.
En días pasados, el periódico La Prensa publicó mi último artículo titulado "Que jamás vuelva a suceder", a través del cual hice un análisis exhaustivo del plebiscito del año 1977 y en el mismo fui enfático en concluir que el "voto no" le ganó ampliamente al "voto sí", pero que debido a que, en aquel entonces, no contábamos con un patrón electoral adecuado y de que no teníamos un Tribunal Electoral así como una Junta Nacional de Escrutinios confiables y transparentes, su resultado fue contrario a lo expresado por la voluntad popular mayoritaria. En dicho artículo también mencioné que en el plebiscito voté "no", porque pensaba que los Tratados Torrijos Carter no eran los más convenientes para la Nación, dado que los mismos, por motivos de la enmienda Deconcini, nos ponían, a perpetuidad, por debajo del paraguas del Pentágono y de que su aprobación no era la más conveniente para nuestros mejores intereses. Adicionalmente, agregué que en esta ocasión me encuentro, en principio, de acuerdo con el Proyecto de Ampliación del Canal y que, por lo tanto, vuelvo a exhortar al Gobierno y a los miembros de la Autoridad del Canal, a difundir en una forma diáfana las bondades de dicha majestuosa obra. No obstante, solicito total transparencia de todas las personas involucradas en llevar a cabo el referéndum mediante el cual debe aprobarse o rechazarse el proyecto.
Últimamente he venido observando de parte de las autoridades nacionales y de su brazo político, que estos no se encuentran preparados para la posibilidad de que el pueblo soberano rechace en el referéndum, a través de su voto, el proyecto de la ampliación y temo que, por lo tanto, no gozaremos de la transparencia que estamos exigiendo. Quiero creer que todo esto es una percepción equivocada mía y que no vayamos a volver al nefasto pasado del cual todos pensamos que jamás volveremos a vivir.
Los hechos hablarán por sí solos y creo en mi responsabilidad advertirles a los señores del Gobierno y del Tribunal Electoral que así como al día de hoy existe una mayoría a favor del proyecto de la Ampliación, ésta podría tornarse en su contra si no palpan y sienten la voluntad de aceptar los resultados del referéndum, sean estos cuales fueren. Espero que no tengamos que llegar a tales extremos.
El autor es banquero y político
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