| DISCREPANCIAS.
Compromiso incierto en Irak
Derrick Z. Jackson
El ejército estadounidense los llama compromisos (a los enfrentamientos hostiles). Las familias iraquíes nos están regresando el anillo.
El ejército se exoneró a sí mismo por la matanza en marzo de niños y mujeres en Ishaqi. Debido a que las tropas dijeron que capturaron un líder de Al-Qaeda y mataron a otro ahí, William Caldwell, vocero de la fuerza multinacional en Irak, dijo que "las tropas siguieron apropiadamente las reglas del compromiso". Al actualizar el informe militar inicial de que solo habían muerto cuatro personas, Caldwell dijo: "El oficial investigador concluyó que es posible que hayan resultado nueve muertes colaterales por este compromiso, pero que no se puede determinar la cantidad exacta debido al colapso de las paredes y a la gran cantidad de escombros".
Caldwell agregó: "Las acusaciones de que las tropas ejecutaron a una familia que vivía en esta casa de seguridad, y después ocultó los presuntos crímenes al llevar a cabo un ataque aéreo, son absolutamente falsas".
Esta posición de verdad absoluta solo fue más veneno en Irak. En el nivel de los funcionarios, Adnan Al-Kasimi, un asesor del primer ministro Nouri Al-Maliki, dijo que Irak va a investigar el caso por su cuenta. "El informe no fue justo para el pueblo iraquí", dijo Kazimi a los periodistas.
En marzo, Knight Ridder Newspapers obtuvo un reporte firmado de la Policía iraquí local, en el que se dice: "Las fuerzas estadounidenses reunieron a los miembros de la familia en una habitación y ejecutaron a 11 personas, incluidos cinco niños, cuatro mujeres y dos hombres. Después, bombardearon la casa, incendiaron tres vehículos y mataron los animales".
El informe dice que las víctimas tenían entre 75 años y seis meses de edad, y los otros niños tenían cinco y menos años. Otros testigos dijeron que los soldados estadounidenses llegaron en helicópteros y entraron en lo que el informe denomina una casa de seguridad disparando antes de destruir la construcción. El oficial de la Policía local Farooq Hussein dijo a Reuters: "Sin duda alguna se trata de un crimen claro y perfecto".
Funcionarios estadounidenses dijeron que hay demasiadas discrepancias en los informes de la Policía iraquí como para tomarlos con seriedad. Habitantes locales dijeron que los funcionarios estadounidenses apenas si investigaron algo. En marzo, Ahmed Khalaf, un hermano de Faez Khalaf, uno de los asesinados, dijo a Prensa Asociada: "La familia asesinada no formaba parte de la resistencia; eran mujeres y niños. Los estadounidenses nos han prometido una vida mejor, pero lo único que obtenemos es muerte".
Desde un principio, los funcionarios y habitantes locales parecen tener más idea del número de personas muertas de la que tenía Estados Unidos, que ha evitado el conteo de cadáveres excepto cuando necesita alardear sobre cuántos insurgentes murieron. "Queremos que los estadounidenses den una explicación para este crimen horrible, que quitó la sonrisa y el sueño de una noche primaveral a 11 personas, e incluso destruyó los juguetes sencillos de los niños", dijo Rashid Thair a Knight Ridder. Debido a esto, la exoneración se está asimilando con amargura en Ishaqi.
Adif Maruf, quien perdió a su cuñada, sobrino y sobrina, dijo: "Solo queremos que queden expuestos los soldados estadounidenses. No queremos que se repita otra vez".
Khalaf dijo a The Washington Post sobre los muertos: "Sabemos que no eran terroristas, no estaban disparando contra los estadounidenses, y los mataron a sangre fría". Dijo al Independent de Londres: "¿Dónde están los terroristas? ¿Son la anciana o los niños? Parece que la vida de los iraquíes no vale nada". Ahmad Hussein, quien perdió un primo, dijo al Post: "Estados Unidos nos está obligando a unirnos a la resistencia. Si esto sigue así, al final nos veremos obligados a combatir a los estadounidenses".
Citas parecidas han surgido por todo Irak debido a los asesinatos cuestionables de civiles iraquíes en los tres años de invasión y ocupación. La semana pasada, después de que tropas estadounidenses dispararon contra un coche que según dijeron violó el cierre de un camino, solo para matar a dos mujeres, una de ellas embarazada, el chofer sobreviviente y hermano de la embarazada, Khalid Nisaif Jassim, dijo a Prensa Asociada que "Dios se vengue de los estadounidenses y de quienes los trajeron aquí. La gente está impactada y harta de los estadounidenses".
En Haditha, la cita que más pone los pelos de punta es la de un niño sobreviviente. Imán Walid Abdul Hamid de nueve años, quien vio cómo mataban a sus abuelos, padres, un hermano y un tío, dijo: ¿Por qué nos lastiman?, queremos que ejecuten a los estadounidenses".
DPA
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