| CHIRIQUÍ.FUNDACIÓN QUIERE ESTABLECER NUEVOS COMEDORES.
El trueque de Byron Willis: alimentación por educación
Actualmente, 52 niños de la barriada precarista Divino Niño se benefician del programa de alimentación. El comedor para niños recibe apoyo de 700 dólares al mes de una institución internacional.
| ESPECIAL PARA LA PRENSA/B. Gómez |
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| ALIMENTOS. De lunes a viernes se sirven dos comidas: desayuno y almuerzo. 689556 |
Boris Gómez
DAVID, Chiriquí
El menú en el comedor infantil de la barriada precarista Divino Niño fue ensalada de lechuga, carne con zanahoria y arroz con frijoles.
En esa barriada, llena de conexiones ilegales de electricidad, llamadas telarañas, donde el Estado hace gestiones para que dejen de ser invasores y pasen a ser dueños de sus lotes, hace un año muchos niños faltaban a la escuela por hambre.
Una madre de familia del barrio señala que todavía no les cobran por los lotes, pero que están en proceso de empezar a pagarlos.
Es viernes y es el quinto y último día de la semana en que los 52 niños, en edad escolar de esa barriada, estarán seguros de que tendrán el desayuno y el almuerzo.
"Quisiéramos poder extender las comidas a toda la semana y ofrecerles una merienda, pero no nos alcanzan los fondos", declaró Byron Willis, pastor de una iglesia evangélica y representante de la organización internacional Ministry And Nutritional Needs Abroad (MANNA), que se propone fundar comedores en los barrios pobres de Panamá y establecer un hogar para contrarrestar el aborto en el país.
Tiene presencia en 20 países y esta semana llegó una delegación a Chiriquí para ampliar el proyecto que tiene dos comedores en los barrios humildes de David y extenderlo a otras ciudades.
Willis aclaró que el comedor no es una institución paternalista, pues a cambio de la ayuda se les exige a los niños que vayan a la escuela. "No ofrecemos ayuda a los adultos, solo a las madres lactantes porque ellas pueden no estar alimentándose bien para amamantar", explicó.
Los niños vienen a los comedores, les predicamos la palabra de Dios y compartimos con ellos los alimentos. El resultado, desde hace un año, es que tenemos un sitio donde los niños están saliendo del estado de desnutrición y los padres nos indican que con lo ahorrado en alimentos están logrando comprar los útiles escolares y mejorar la condición de su casa.
"Algunos pequeños llegaban lentos y sin sonrisas, ahora estamos notando un cambio en sus semblantes", expresó Willis.
Según un estudio del Ministerio de Desarrollo Agropecuario, un millón 340 ciudadanos no logran completar una dieta que les aporte las 2 mil 280 calorías mínimas recomendables.
Esta situación puede afectar de manera irreversible a los menores, que ya muestran una ligerísima pérdida de talla entre los seis y los nueve años.
La institución internacional financia el comedor al enviar 700 dólares al mes. Los cocineros son voluntarios y algunos empresarios donaron los enseres para el comedor.
"Necesitamos al mes dos tanques de gas de 25 libras y a veces alcanza la plata contadita, pero no podemos parar ya. Este es el empujón que necesitan más de 100 familias que viven en el lugar", expresó.
Para nosotros, solo con la educación y una educación en la fe, los niños van a tener una oportunidad de salir de la extrema pobreza.
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