LAX-KLIA, una travesía de casi 19 horas que me llevó a aterrizar en el impresionante aeropuerto de Kuala Lumpur, Malasia. ¿Podrían las ciudades juzgarse por sus aeropuertos? En el caso de KL (corto para esta capital), tengo que decir que la primera impresión fue básicamente intergaláctica, tomando en cuenta que estaba visitando un país del sureste de Asia en vías de desarrollo, supuestamente. Al pasar migración, me encontré en un amplio foyer todo de acero inoxidable (como en las películas de ciencia ficción) bordeado de lujosas tiendas Hermés, Gucci, Bulgari, Cartier y un par de Starbucks, para mencionar algunos. Abordé un moderno monorriel para transportarme hasta la terminal de vuelos domésticos (igualmente vanguardista), donde tomaría otro avión con destino a Penang. Una hora de vuelo más.
‘Shopping’ y gastronomía
Penang es un paraíso para ir de compras. Visitas obligatorias son el barrio hindú, con sus puestos de comida o street food donde puede disfrutar de frituras y panes típicos, como las samosas, pakoras, vhadas, parathas, tiendas que ofrecen telas de seda y saris, inciensos y jabones, y otros productos de la India.
Si busca algo más sofisticado, la isla tiene una variedad de centros comerciales, siendo el más grande el Prangin Mall en la torre Komtar, un laberinto de boutiques, restaurantes y tiendas de todo tipo y para todos los gustos. Visité el Gurney Plaza, otro moderno centro comercial de cuatro pisos, donde por 48 dólares estadounidenses (RM168, la moneda local se llama el ringgit malasio), unos amigos y yo disfrutamos en "Reborn" de masajes, reflexología y de ear candling, una técnica hindú que consiste en colocar una alargada vela encendida con un filtro en cada oído y extraer todo (cera, agua, etc.) para lograr una mejor concentración y equilibrio físico y mental.
No se puede ir a Malasia y no comprar un batik, una tela típica y pintada a mano que también se encuentra en otros países vecinos (Tailandia, Indonesia), con las cuales se hacen pareos, blusas, trajes y forros para almohadones y que varían de calidad y precio. Para los mejores batiks, se recomienda ir directo a las fábricas de Teluk Bahang o a las tiendas de souvenirs de Batu Ferringhi.
Penang también es un paraíso para los amantes de las antigüedades que buscan gangas inusuales. A lo largo de Rope Walk (Jalan Pintal Tali) se pueden encontrar artículos tales como relojes, porcelanas, lámparas, monedas y cadenas. Se puede negociar los precios o pedir descuento sin problemas.
Para disfrutar de una exquisita comida hindú recomiendo Kashmir, restaurante típico de esta región de la India. Lo primero es lo primero, una rica y fría cerveza Tiger para neutralizar un poco el calor que produce el curry en el cuerpo. Recomiendo las exquisitas pakoras de cebolla servidas con chutney de menta y cilantro y otro de tamarindo, el Paneer de espinacas, espinacas guisadas con cuadritos de queso fresco hindú, unas delicadas y crujientes samosas de papas y guisantes, el naan y el korma de cordero.
Agroturismo
Para una experiencia exótica, visite el Tropical Fruit Farm en Teluk Bahang, una finca de más de 10 hectáreas de terreno donde se cultivan más de 200 variedades de frutas tropicales y subtropicales, incluyendo durians, litchis, mangos, guayabas, pitayas y otras variedades menos conocidas. La finca ofrece giras diarias para visitantes que desean apreciar y degustar la amplia variedad de frutas producidas localmente.
Muy cerca en Teluk Bahang se encuentra el Tropical Spice Garden, una de las atracciones más populares en Penang. Este paraíso tropical alberga más de 500 variedades de flora tropical proveniente de Malasia e Indonesia y en él se pueden apreciar plantas que producen especias tales como la nuez moscada, canela, jengibre, galangal, café arábica y turmeric, entre otros, y cientos de hermosas flores.
HospedajeEl recién remodelado Eastern & Oriental Hotel fue abierto en 1885. Este majestuoso edificio blanco de solo tres pisos, se encuentra en el borde de la playa y las habitaciones son suites amplísimas, con pisos de parqué, una salita, baños de mármol y atención impecable. El restaurante ofrece comidas occidentales y orientales. El apoteósico desayuno buffet requería de numerosas visitas a sus estaciones, siendo para mí las mejores las de viennoserie europea y frutas tropicales, aunque mis compañeros de viaje siempre llenaban sus platos con el exquisito dhal, rotis y dim sum malayo.
CulturaEn el centro de Georgetown se encuentra la Maison Bleu o la Casa Azul, mejor conocida como la Mansion Cheong Fatt Tze. Proveniente de la China, Cheong Fatt Tze llegó a los 16 años sin un centavo en el bolsillo y llegó a ser uno de los hombres más ricos y exitosos de Asia. Eligió Penang para construir la más elaborada de sus moradas y con el propósito de criar a sus hijos. La mansión tienen 38 habitaciones, cinco patios interiores, siete escalinatas y 220 ventanales, una verdadera obra maestra de diseño arquitectónico oriental además de haber sido perfectamente planificada de acuerdo con los principios del Feng Shui.
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PenangLa Perla del Oriente se encuentra ubicada en la costa noroeste de la península malasia, separada de tierra firme por el puente Penang de 13.5 kilómetros, el más largo del sureste de Asia. Esta pequeña isla de un millón de habitantes que representa una fusión de razas chinas, indias y malasias, tiene además una historia de sucesivas influencias extranjeras - portugueses, ingleses, indios y holandeses, quienes llegaron a esta parte del mundo buscando participar del lucrativo negocio de las especias. Penang, originalmente llamada la isla del Príncipe de Gales, estuvo bajo conquista británica durante 100 años y no fue hasta 1957 que obtuvo su independencia y en 1963 pasó a formar parte de lo que hoy se conoce como Malasia. Es notable la influencia europea en la arquitectura de sus edificios y monumentos. El centro administrativo y comercial de la isla es Georgetown, que muestra una amalgama de atracciones culturales y festivas para todos sus visitantes.