Portada | Clasificados | Foros | Ediciones anteriores | Archivo | Contáctenos
  EL IMPRESO  
Hoy por hoy  
 
   
  Opinión  
  Perspectiva  
  Deportes  
  Mundo  
  Economía y Negocios  
  Vivir +  
  Reseña  
  Sociales  
  Horóscopo  
     
  SUPLEMENTOS  
  Ellas Virtual  
  Martes Financiero  
  Aprendo Web  
  Reseña Empresarial  
Pulso de la Nación
  SERVICIOS  
Titulares por
e-mail
Columnistas
Guía del sitio
Tarifas
¿Quiénes somos?
Contáctenos
  TIEMPO LIBRE  
Turismo
De interés
Cartelera de cines
De noche
 
  PÁGINA DEL LECTOR  
Porque nuestros lectores sí cuentan
  CANALES  
Salud
Psicología
Psicología sexual
Bebés
Hogar
Mascotas
Tecnología
Cine
Libros
Farándula
Discos
Reportaje especial
Panamá, domingo 21 de mayo de 2006
Para opiniones y comentarios haga clic aquí.
 

De la final y otros demonios

Campo Elías Estrada
cestrada@prensa.com

OPINIÓN. La coronación del San Francisco en la final del torneo Apertura fue el lado positivo que tuvo el fútbol panameño el pasado fin se semana.Lo malo se había dado unas horas antes cuando el Inde reguló lo que en un principio la Corte Suprema de Justicia había declarado ilegal, en las normas que utilizó la Federación Panameña de Fútbol en su pasado proceso electoral deportivo.

Es obvio que el organismo gubernamental tiene toda la potestad para modificar las reglas de juego, pero lo que hizo me pareció antiético e inmoral, porque no fue otra cosa que repetir con el mismo remedio pero con un nombre diferente. El lado bueno vino por parte del San Francisco, que se coronó de manera justa ante un Plaza Amador que no dio bolas en la final.

Dentro de esta victoria hay que hacer una mención especial con el técnico Gary Stempel, que desde que incursionó en el fútbol nacional ha causado un revuelo.Hace seis meses, después de vencer al Veragüense en la final del Clausura, Stempel dijo que esperaba que los chorreranos no tuvieran que esperar diez años más para repetir con otro título.

El sábado lo hizo con justicia.San Francisco había tardado diez años en saborear las mieles del triunfo desde que Leopoldo Lee lo sacó bicampeón en las temporadas de 1994-95 y 1995-96. Ahora en estos torneos cortos, que se implementaron en el 2001, los monjes habían perdido dos finales de Apertura con el Árabe bajo la dirección de Miguel Mansilla y Lee en el 2001 y 2002, respectivamente, y volvió a caer con los colonenses en la final del Clausura de 2004, con Mansilla.

La directiva del San Francisco contrató a Stempel y este técnico en seis meses ya lleva jugadas tres finales, de las cuales ha ganado dos y ha perdido una.Es un afortunado. Siempre sostengo que desde Stempel que pasó como técnico de las categorías menores le cambió el pensamiento a los más pelaos. Gary ganó con las selecciones juveniles nacionales y lo siguió haciendo en los equipos de la ANAPROF y siempre dirigiendo a jugadores que llegó a formar en su etapa de entrenador de la selección.

Al desaparecido Panamá Viejo lo sacó campeón en la temporada 2000-2001 y ahora con el San Francisco sigue haciendo su historia.El sábado le ganó el duelo a su colega colombiano Maurio Álvarez. Los jugadores lucieron bárbaros en un segundo tiempo para la historia. El presidente de los campeones, Ricardo Durán, le había anticipado a su colega placino que su equipo hablaba en la cancha. Un premio para sus jugadores, cuerpo técnico, junta directiva y su hinchada.

El autor es periodista




 
 
  BUSCADOR  
Google
Web
prensa.com
 
© 2006. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
Advertencia: Todo el contenido de www.prensa.com pertenece a Corporación La Prensa S.A. Razón por la cual, el material publicado no se puede reproducir, copiar o transmitir sin previa autorización por escrito de Corporación La Prensa S.A.
Le agradecemos su cooperación y sugerencias a internet@prensa.com y Servicio al Cliente.
En caso de necesitar mayor información accese a nuestra biblioteca digital o llámenos al 222-1222.
Corporación La Prensa: (507)222-1222 | prensa.com: 323-7292 / 323-7338
Apartado 6-4586 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá