| COLOMBIA.
Indígenas alzan la voz
Fernando Muñoz
Las violentas protestas que los indígenas realizan desde hace tres días en el suroeste de Colombia que dejaron un muerto, 50 heridos, 30 detenidos, diez desaparecidos y tres policías en poder de los manifestantes, rompieron la relativa tranquilidad en la que se realizaban las jornadas previas a las elecciones presidenciales del próximo 28 de mayo.
Bajo el lema "no a la reelección, no a la firma del TLC", unos 20 mil indígenas bloquearon desde el lunes la vía Panamericana, en un paraje del municipio de Piendamó, y se enfrentan constantemente a la policía y el ejército que intenta impedir la toma vial.
Ante la ausencia de debate electoral propiciado por la no participación del presidente Álvaro Uribe en los foros organizados para rebatir posiciones, esa toma se convirtió en el principal tema de las campañas, en especial de la oposición que condena el uso de la fuerza por parte de los organismos estatales de seguridad.
"No se puede aceptar el uso de las armas del Estado contra la población civil que se moviliza pacíficamente", reclamó el aspirante presidencial por el Polo Democrático Alternativo (PDA), Carlos Gaviria, a quien los indígenas y campesinos le han expresado su apoyo.
Uribe también se refirió a las manifestaciones y las tildó de "marchas cocaleras" auspiciadas por las FARC.
"(Dicen que) Uribe es muy duro con las FARC. ¿Qué quieren que les diga? ¿‘Angelitos', 'misioneros’? Mientras asesinen colombianos, mientras lancen minas antipersonales, mientras promuevan marchas cocaleras, mientras asesinen concejales son terroristas", dijo el presidente colombiano.
El ministro de Interior y Justicia, Sabas Pretelt, aseguró por su parte que detrás de las protestas organizadas por los indígenas y comunidades afrocolombianas están los jefes de las FARC, a quienes criticó por decir que no boicotearán las elecciones y convocar a manifestaciones violentas.
"Ahí hay campesinos buenos, indígenas buenos, personas, amas de casa, niños que están siendo manipulados por las FARC. Tenemos varias grabaciones donde los comandantes de esa región invitan y organizan las ocupaciones de las fincas y de las vías. De tal manera que es un contraste muy grande: las FARC diciendo públicamente que no van a alterar las elecciones, pero por otra parte incitando a la gente a las vías de hecho en época pre-electoral", dijo Pretelt. A su turno, el comandante de las Fuerzas Militares, general Carlos Ospina, ratificó la infiltración de las FARC en las protestas que se realizan en el suroeste colombiano y dio a conocer un video en el que niños y mujeres están encabezando las protestas como "escudos humanos".
Desde el gobierno creen que las protestas en el departamento de Cauca tienen un transfondo político en vísperas de los comicios presidenciales.
Los indígenas por su parte señalan que esas falsas presunciones de la presencia de las FARC en las protestas y la reacción desmedida de la fuerza pública han fomentado enfrentamientos que dejaron a un nativo muerto por arma de fuego, y sindican al ejército de haberlo asesinado. "El ejército y la policía están disparando directamente a los indígenas, registrándose el primer muerto a bala por parte de las autoridades. La población es atacada con gases lacrimógenos y balas que lanzan desde cuatro helicópteros contra niños, ancianos y mujeres", dijo a DPA Germán Bedoya, uno de los organizadores de las manifestaciones.
El líder de la protesta rechazó los señalamientos que desde el gobierno se hacen sobre la presencia de las FARC en el bloqueo de la vía y confirmó que despejarán la mitad de la vía por unas horas como gesto de buena voluntad para así propiciar un encuentro con el ministro Pretelt este miércoles en la tarde.
Uno de los miembros del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) expresó que la marcha se realiza especialmente contra la reelección de Uribe, a quien tildó de gobernar para las élites y no cumplir los acuerdos con los indígenas y campesinos, y el TLC firmado con Estados Unidos.
Los manifestantes han derribado árboles y han colocado grandes piedras sobre la vía Panamericana para obstaculizar el tránsito sobre esa carretera, que une Colombia con Ecuador.
A las protestas en Piendamó se unieron ayer algunos indígenas de diferentes puntos de Colombia y además hubo una toma pacífica a la sede de la Defensoría del Pueblo en Bogotá.
DPA
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