| OTRO PUNTO DE VISTA.
Los migrantes ilegales sí quitan empleo
Milton Vargas Jurado
En la sección de Opinión del 14 de mayo pasado, Kevin Sánchez Saavedra expresa, en un artículo muy bien pensado, su óptica en cuanto a que no son los inmigrantes quienes quitan empleo a panameños, ya que inciden otros problemas, serios por cierto, en este delicado asunto.
Sin embargo, hay que hacer acotaciones importantes a dicho artículo, pues sin ellas, la ausencia de la debida información al respecto puede tergiversar hechos relevantes.
En primer lugar, y debo asentarlo inmediatamente, no comparto la xenofobia, en ningún sentido. Creo firmemente que la competencia, tanto de nacionales como por parte de los que deciden radicarse en este pedacito de tierra, es vital para el desarrollo de nuestro país. Claro está, que esta competencia debe ser, en todo momento, leal y legal. He ahí el detalle.
La ley vigente de migración establece, en su artículo 8 que, "Los turistas no podrán trabajar ni dedicarse a actividades lucrativas de ninguna clase en el territorio nacional".
El turista que contravenga esta disposición será sancionado por la Dirección General de Ingresos del Ministerio de Hacienda y Tesoro con una multa de B/.200.00 a B/.500.00 (doscientos a quinientos balboas), sin perjuicio de que se obligue al pago de los impuestos correspondientes.
Una vez hecha efectiva la sanción del caso por la Dirección General de Ingresos del Ministerio de Hacienda y Tesoro, el extranjero será puesto a órdenes del Departamento de Migración y Naturalización, para su expulsión del país.
A nivel constitucional, tenemos que el artículo 73 dispone que "Se prohíbe la contratación de trabajadores extranjeros que puedan rebajar las condiciones de trabajo o las normas de vida del trabajador nacional. La Ley regulará la contratación de gerentes, directores administrativos y ejecutivos, técnicos y profesionales extranjeros para servicios públicos y privados, asegurando siempre los derechos de los panameños y de acuerdo con el interés nacional"; y el artículo 293 indica que "Sólo podrán ejercer el comercio al por menor:
1. Los panameños por nacimiento...".
Si a cada panameño o residente legal en nuestro país, hasta para sacar una simple licencia comercial, le toma un montón de tiempo invertido en la burocracia gubernamental, y además, si todavía se interesa en contratar personal foráneo le toma más de seis meses realizar los trámites correspondientes, más la renovación anual de los permisos de trabajo de estos extranjeros (añada todos los gastos legales que implica), ¿por qué, entonces, hay quienes fácilmente ingresan a nuestro país, con visa de turista, y realizan trabajos remunerados?
Trate usted, como un ejemplo, de ir a la hermana República de Venezuela, a ver si allá le permiten hacer lo mismo que algunos, provenientes de ese país, hacen semanalmente aquí.
Hay entonces, un marco legal que cumplir al respecto. Es la garantía de que las reglas del juego son iguales para todos. Los migrantes ilegales no sólo quitan empleos, sino que propician violaciones a derechos humanos tutelados en nuestra Carta Fundamental.
El autor es ciudadano panameño
Además en opinión
• En el día del médico: Rafael Pérez Ferrari • El mandamiento de Hábeas Corpus: Manuel J. Bennett • Los discursos de la ampliación: Pedro Ernesto Vargas • Los migrantes ilegales sí quitan empleo: Milton Vargas Jurado • Dañar sin medir consecuencias: Obenis Iván Cáceres
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