| DECISIÓN.
No hay por qué tenerle miedo a la ampliación
Vilma Nora Alfú
Últimamente me he dedicado a leer la opinión de los panameños sobre la ampliación del Canal de Panamá y, como es natural, cuenta con oposición al igual que ocurre con todo lo que represente cambio.
Sin embargo, en Panamá parece que ya es cuestión de cultura oponerse a todo, aún sin conocer de qué se trata el tema, y sin sopesar verdaderamente la posibilidad de que tal o cual proyecto constituye mejoras y beneficios para todos o no.
Se hace más evidente esta tendencia cuando la propuesta es hecha por el gobierno de turno; si somos del partido contrario, sencillamente nos oponemos y ya.
Siempre leo las encuestas que hace La Prensa en su página web, y todo lo que tenga que ver con el gobierno resulta rechazado o desfavorecido. Tal parece que nos gusta ver todo mal. Pudiera decirse que se trata de una suerte de recurrencia al pesimismo. No muy buenas noticias para los inquilinos del Palacio de las Garzas.
Entiendo la ampliación del Canal como un proyecto de Estado que traerá beneficios a mediano y largo plazo para la totalidad del país.
Mal enfocados estamos, entonces, si pretendemos que al decirle no a la ampliación del Canal en el referéndum, castigaremos a Martín, Juan, María o cualquiera que fuera el gobernante de turno.
Actuamos con visión de muy poco alcance, a pesar del amplio historial de cambios recientes que, luego de enfrentar férrea oposición, demostraron ser sobre la marcha atinadas soluciones a problemas que en algún momento parecieron insuperables.
Ejemplo excelente de lo dicho lo representa la Gran Terminal Nacional de Transporte. ¡Qué diferencia! ¿Verdad?
Vivimos en un mundo sujeto a cambios leves o radicales. La vida cotidiana nos exige e impone muchas veces cambiar de rumbo y, por superviviencia pura, lo asumimos. Entonces... ¿cuál es el miedo? El Canal necesita modernizarse para responder a los requerimientos actuales y futuros del comercio marítimo mundial. No hacerlo significará perder competitividad, desaprovechar la oportunidad magnífica de inyectar suero vital a nuestra economía y ceder en bandeja de plata a otros países, nuestra "gran gallina", que si bien no pone los huevos de oro, los puede dar muy nutritivos por el bienestar de todos en Panamá.
La autora es diseñadora gráfica y labora en la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM)
Además en opinión
• Entre pecho y espalda: Berna Calvit • No estamos distantes del problema de los ilegales: José Miguel Guerra M. • Clase política: ¿héroe o villana?: Enrique Ho Fernández • No hay por qué tenerle miedo a la ampliación: Vilma Nora Alfú • Canal y exoneración de peajes: Pedro Sittón Ureta
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