El mañana del país se forja en presente y no en futuro. Las políticas en materia de salud y prevención son básicas para garantizar la calidad de vida de los panameños y con ello asegurar realmente la solidez de un mejor futuro individual y colectivo.
Si bien el abastecimiento e inclusión de casi medio millón de dosis de vacunas contra la influenza destinadas a los adultos mayores e infantes –población de mayor riesgo- es un paso positivo, sigue siendo tímido.
Las duras cifras revelan que los casos reportados entre 2001 y 2005 duplican la cantidad de vacunas previstas. Ante esto, los 2.3 millones invertidos en este programa parecen escasos frente a la demanda y la exigencia de prevención que requiere la población. Invitamos a las autoridades de Salud a tomar medidas agresivas que demuestren el compromiso de combatir las enfermedades y mantener el recurso humano del país libre de riesgos estacionarios que son fácilmente atacables con adecuada planificación y efectiva acción.
Recursos hay, tal vez no encaminados en el segmento adecuado. Enderecemos pues los planes y garanticemos bonanza en salud para todos, más allá de los grupos reconocidamente expuestos. |