El robo ayer a mano armada en un hotel del centro de la capital no ayuda a aminorar la sensación de inseguridad que muchos ciudadanos confiesan.
Es posible, como dice el director de la Policía Nacional, que los medios de comunicación tengamos parte de responsabilidad en esa sensación, pero sería ridículo negar que se está dando un goteo incesante de hechos delictivos a los que o no estábamos acostumbrados o no se conocían. Para remediar esta situación lo primero que hay que hacer es poner luz sobre las zonas oscuras de los problemas.
Algo así se está haciendo en el tema de la corrupción policial y es un buen ejemplo que sea desde dentro de donde salen las denuncias y se inician las investigaciones. Pero también es el momento de revaluar si la estrategia de seguridad del Gobierno, el famoso plan integral que todos los ejecutivos traen bajo el brazo, está siendo el mejor o el más adecuado. La seguridad no es solo un asunto de plata, también es de estrategia, de utilizar los recursos existentes de la forma más efectiva. |