| EDUCACIÓN.
Círculos de lectura o de lectores, para estar en la moda
Marisa Montesano de Talavera
Como en todas las sociedades modernas, las modas son un movimiento capaz de cambiar formas de vestir, actuar y, hasta de pensar.
Nunca se escapa a la moda en estos tiempos, donde la televisión y otros medios juegan un papel fundamental en el bombardeo de imágenes que llevan a las personas a buscar tal o cual producto.
De esa misma forma, se han puesto de moda los círculos de lectura y ese es un paso adelante en la moda de leer.
Sí, ser lector hoy es sinónimo de inteligencia, academia, glamour y capacidad, por lo que muchas personas querrán ser consideradas bajo este sello. Por lo tanto, hay que explotar ese hecho y para hacerlo, la Comisión de Educación de la Asamblea Nacional ha abierto una convocatoria para concursos entre círculos de lectura y de lectores a nivel nacional. Otra iniciativa formidable fue la Feria de la Literatura, realizada en Albrook Mall por PIALI (Programa Internacional de Acercamiento a la Literatura Infantil) y el Club Kiwanis. ¡Enhorabuena por estas iniciativas, aunque hay muchas más!
Mi afán, como siempre, es hacer que la lectura no sea una tarea, sino un espacio o momento de disfrute, de socialización y de libertad.
Para esto, he pensado qué se puede recomendar a estos grupos que se iniciarán muy pronto en todas las escuelas y colegios del país. Paso a sugerir algunas cosas simples, que pueden ayudar a los docentes de primaria principalmente, para que esos estudiantes que asistirán a los círculos se deleiten del momento mágico de reunirse en su círculo de amigos de las letras.
Para los círculos de los niños más pequeños, se deben escoger historias sobre situaciones y personajes cotidianos. Se recomiendan las lecturas en voz alta para que los niños las escuchen y se inicien en el leer.
El lector debe convertirse en cada personaje de la narración y ya sea que esta sea en verso o en prosa, debe resaltar la sonoridad de las palabras, con estructuras donde predominen las descripciones y la acción. Por favor, no olviden, que a este grupo de pequeños, es importante la repetición de secuencias o patrones sonoros como trabalenguas, retahílas con números, colores, formas y las siempre simpáticas adivinanzas.
En el caso de los más grandecitos, es necesario que la lectura se asuma como algo personalmente significativo. Esto es todo un reto para el maestro por lo que sugiero, escoger textos con secuencias narrativas lineales de extensión variable y que posean relatos fantásticos o reales pero con la presencia de viajes, aventuras o situaciones problemáticas, compartidas con el grupo de amigos. Deben explotar, también, la sonoridad de las palabras con poemas en versos, por ejemplo.
En aquellos círculos en los que se incorporan escolares, que ya les gusta leer, para involucrarles más, se debe estimular la reflexión entre ellos. Los adolescentes se entusiasman con temas cercanos a ellos, temas de hoy de su tiempo: inquietantes, controvertidos, donde se aborde la realidad, las tradiciones, las ciencias con algo de ficción o las fantasías. En estos chicos, las secuencias narrativas pueden ser lineales, en espiral o retrospectivas.
Podría seguir enumerando cosas para que a los chicos les guste leer, porque este es un mundo mágico y maravilloso que hay que vivir y disfrutar. No lo desaproveche, este es un momento para satisfacer esa necesidad urgente que tiene el sistema educativo de impulsar la adquisición y el desarrollo pleno de las competencias comunicativas —leer, hablar, escuchar y escribir— y fortalecer hábitos y capacidades lectoras.
La autora es educadora
Además en opinión
• En la encrucijada: Berna Calvit • Círculos de lectura o de lectores, para estar en la moda: Marisa Montesano de Talavera • ¿Vox populi... vox dei?: Manuel A. Cambra G. • Instante de reflexión: Giselle De La Hoz • El retorno de la censura previa: Ricardo Soto
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