| LIBORIO GARCíA CORREA. SUS VÍNCULOS CON EL PRD SON MÁS ÍNTIMOS DE LO QUE ADMITE.
El pasado y el presente del Defensor
Partidos de oposición y del oficialismo pactaron su elección, pero algunos diputados no cumplieron.
¿Qué tienen en común García y Rogelio Paredes? ¿Quiénes rodean al nuevo Defensor del Pueblo?
| LA PRENSA |
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| ELOCUENCIA. El nuevo defensor del Pueblo, Liborio García, asistió a la inauguración de CADE el pasado jueves. Su presencia no pasó desapercibida para los invitados. Los que llegaron tarde al evento fueron los que finalmente lo acompañaron.659411 |
Rolando Rodríguez B.
rrodriguez@prensa.com
El nuevo Defensor del Pueblo parece necesitar un defensor. Y Liborio García Correa, por lo que se ve, cuenta con muy pocos: los diputados que le dieron su voto y unos ex alumnos del colegio San Agustín que pagaron un anuncio en el que dicen que dan fe de su integridad personal y moral, pero que no firma ninguno.
Desde su elección –dos semanas atrás–, García ha sido blanco de un intenso ataque de parte de lo más granado de las organizaciones feministas, especialmente, y otras organizaciones que califican de inaceptable su elección.
La carga del pasado
La razón de ello era, al principio, una resolución de la Corregiduría de Bella Vista –del 31 de marzo de 2004– en la que a García se le impuso una fianza de paz de un año y le ordenaron desalojar provisionalmente la casa que compartía con su esposa, Hilda Lorena Moreno.
La resolución fue producto de una denuncia interpuesta por Moreno, en la que acusó a su esposo de gritarle, ofenderla, amenazarla, provocarla y de haberla golpeado en la cabeza con un celular. De no haber sido fuerte, dijo, "ya estaría completamente loca o muerta". También se quejó de que García le gritaba "fracasada, loca, frígida y estéril".
Este último calificativo parece haber sido el problema. En su descargo, García dijo que se casó "para procrear". Si ella quería el divorcio, él pediría "la nulidad del matrimonio, puesto que el propósito del matrimonio no se cumplió, yo [me] baso en el derecho canónico". Admitió que "ha habido insultos y empujes [sic], eso es algo normal, yo solo me protejo, por eso he tenido que empujarla".
¿Venganza o desinterés?
El problema de esta pareja salió del ámbito privado cuando uno de los candidatos a Defensor del Pueblo y asesor de la Asamblea, Neftalí Jaén, informó de la denuncia a los medios. El oficialista diputado Pedro Miguel González minimizó el asunto hace poco. Al tratar de justificar la elección de García, preguntó "¿quién no ha tenido problemas con su pareja en algún momento?" No serían "las diferencias de ese tipo las que iban a descalificar a última hora, el día de la elección" a García, recalcó.
Pero Jaén sostiene lo contrario. En su condición de asesor legal de la Asamblea, según dice, se comunicó el martes 21 de marzo –dos días antes de la elección– con Rogelio Paredes, presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea. Le reveló la existencia de la denuncia contra García y le advirtió que eso iba a causar problemas, pero que Paredes le dijo que no debía divulgar esa información, "porque no se vería bien".
Si se veía bien o mal, no fue obstáculo para que Jaén divulgara el pasado de García.
¿Pacto o línea ejecutiva?
Paredes no habría sido el único en conocer esa denuncia. El diputado de oposición José Blandón –11 días después de la elección– admitió saber de ésta y que, como él, otros muchos más estaban al tanto: "Aquí –dijo– todos sabían de la existencia de ese proceso en una corregiduría antes de la votación".
Entonces, ¿por qué de ambas bancadas salieron votos de apoyo al nuevo ombudsman? Según Blandón, "la responsabilidad [de la elección de García] no es solo de la mayoría del PRD en esta Asamblea. La responsabilidad también es del Presidente de la República", Martín Torrijos, afirmó.
Torrijos ha mantenido la distancia. Según dijo, García fue elegido de acuerdo con la Constitución y la ley, y le corresponde a él decidir si renuncia o no al cargo.
Las afirmaciones de Blandón sobre el Presidente fueron desvirtuadas por el diputado perredista Franz Wever, quien reveló, al mismo tiempo, la existencia de un pacto entre la oposición y el PRD para elegir a García, hecho que ha sido negado vehementemente por ambos sectores políticos.
El pasado 3 de abril, Wever reprochó a dos diputados panameñistas –a José Blandón y a Miguel Fanovich– que "no cumplieron con el pacto que se había hecho. Yo fui más responsable al dejar a mi suplente para que siguiera el pacto que se había hecho con los panameñistas. Ahora desconocen el pacto... se han parado a decir... como que aquí hubiera habido alguna línea del Presidente cuando eso no fue cierto".
Los contactos
Queda clara, entonces, la existencia de un pacto para elegir al nuevo funcionario. Pero García pudo haber recibido ayuda, tal como Neftalí Jaén le reprochó a Paredes el martes 21 de marzo. Según el asesor legislativo, el diputado declaró a los medios que entre los más sonados para ocupar el cargo estaba García. "Lo que estaba haciendo era dorar la píldora", se queja Jaén.
Paredes y García tienen cosas en común que datan de su juventud. El colegio es uno de ellos –el San Agustín– de donde ambos se recibieron, al igual que dos hermanos de Paredes, uno de ellos –incluso– de la misma promoción que García. Quizás esa relación escolar haya sido la razón por la que García figuró en la nómina –como secretario del Tribunal de Honor– del que fue presidente del Colegio Nacional de Abogados, Carlos Vásquez, su compañero de aulas y de promoción en el colegio.
Irónicamente, en este colegio se graduó Juan García, director de Legal y Justicia de la Alcaldía y cuñado de Neftalí, a quien se le atribuye haber entregado a Jaén el expediente de violencia familiar del hoy Defensor del Pueblo.
Y, pese a que García jura no ser político, él y su familia han estado ligados íntimamente a los militares y al PRD. Su padre, por ejemplo, fue notario público en Panamá durante largos años en la época de la dictadura militar.
El propio García –que militó en la juventud perredista– ha dicho públicamente que su familia está muy unida al PRD. De hecho, en 1995, recién terminó sus estudios de leyes en Londres, fue nombrado –bajo la administración del PRD– coordinador de proyectos marítimos de la hoy desaparecida Autoridad de la Región Interoceánica (ARI), donde laboró hasta 1997 con la hoy procuradora, Ana Matilde Gómez.
En 1997, García fue contratado por la familia Rodin. Era el asistente del polémico empresario Martín Rodin (caso CEMIS). García vivió de cerca la venta del puerto Manzanillo International Terminal (MIT) –que era de la familia Rodin– y el descalabro económico del diario El Universal, en el que llegó a ser presidente de su junta directiva.
Y mientras estos hechos ocurrían, García se preparaba para dar un salto más alto: ser administrador de la ARI. En 2000 –año en que contrajo nupcias con Hilda Lorena Moreno– y ya bajo la administración de Mireya Moscoso, presentó sus papeles para la elección, pero sus aspiraciones terminaron con la designación de Alfredo Arias.
Así, su carrera en el escenario político terminó... hasta ahora. Nuevamente, bajo el paraguas del PRD, García regresa para ganar cómodamente –en especial con el voto oficialista– el cargo que hoy ostenta.
¿Intervino el Ejecutivo en ello? El gobierno lo niega, pero, según Blandón, Torrijos envió a sus representantes a la Asamblea para apalancar la elección de García.
Blandón quizá se refería al hecho de que el día de la elección, García estuvo acompañado de un funcionario de la Presidencia que es la antítesis del respeto a los derechos humanos: Alcides Carrillo, uno de los varios condenados en el caso del secuestro, en 1990, de un menor de tres años de edad –nieto del ex coronel Marco Justine– cuyo cuerpo sin vida fue hallado tirado en la maleza, en la vía Juan Pablo II.
Los cuestionamientos
El retorno de García al gobierno empezó con el pie izquierdo. La denuncia y sus declaraciones posteriores –calificadas de misóginas y de ignorancia en materia de derechos humanos– así como su empeño por aferrarse al cargo obraron en contra de su solvencia moral y ahora su vida privada está bajo el escrutinio público, al igual que la de su esposa, a quien conoció en la ARI, cuando él era asesor corporativo y ella secretaria.
Allí llegó Moreno luego de una accidentada vida de joven, cuando vivió momentos de angustia tras el arresto y condena –en 1994– del que había sido su compañero, Agustín Salcedo Zaldívar, propietario de la compañía Celeste Internacional –en la Zona Libre– en donde fueron hallados más de 5 mil kilos de cocaína.
Hoy, Moreno es conocida en los clubes cívicos. Pertenece al Club Kiwanis Las Perlas, en el que todos sus miembros son mujeres y desarrollan programas para la juventud. Actualmente trabaja en la Cancillería como jefa de Información Diplomática –con un salario de mil dólares mensuales–, aunque tras la elección de su esposo no se la ha visto más.
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