El candidato nacionalista Ollanta Humala, que enarbola su herencia indígena como bandera política, obtuvo un número importante de votos en las elecciones realizadas ayer en el Perú, a pesar de que voces sensatas advirtieron con energía y convicción del peligro que podría representar para la democracia, no solo por su trayectoria y discurso sino por sus vínculos con Vladimiro Montesinos y el propio Hugo Chávez. Ante una realidad que parece irse contagiando en el continente, los panameños debemos tomar nota de las frustraciones de la sociedad y de los grupos marginados que, hastiados de un sistema distante y excluyente, votan por el populismo y la charlatanería, dejando al margen valores como la integridad y el carácter.
Es imperativo formar a los ciudadanos y cimentar –más con hechos que con palabras– los valores democráticos. Ya que, como dijo el ex presidente uruguayo Julio María Sanguinetti durante su participación en Cade 06, "la democracia de un país no puede ser mejor que su sociedad". |