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Reportaje especial
Panamá, viernes 31 de marzo de 2006
 

ENSEÑANZAS.

Hay que disfrutar la vida

Adrian Jelenszky

¿Qué tienen en común una escritora de una columna humorística que sufría de una enfermedad de los riñones y un cantante de música country que no sabía quién era su padre hasta los 11 años de edad?

La respuesta es fácil: Ambos han dejado un mensaje, cada uno a su manera, que te enseña a aprovechar la vida cada minuto, te dicen que te preocupes por disfrutar las pequeñas cosas y que dejes de pasarte la vida programando un futuro que quizás nunca llegue, sin querer sonar fatalistas.

Erma Bombeck, ama de casa y escritora, escribió Si tuviera mi vida para vivirla de nuevo y Tim Mcgraw, famoso cantante norteamericano, cantó Vive la vida como si estuvieras muriendo.

Bombeck dice que si le pudieran dar el regalo de tener la vida de vuelta, hubiera hablado menos y escuchado más; hubiera invitado más frecuentemente a los amigos sin preocuparse por lo desarreglada que estaba la casa; se hubiera tomado el tiempo para escuchar a su abuelo hablar de su juventud; se hubiera sentado en la hierba con sus hijos sin preocuparse por las manchas de la grama; hubiera reído y llorado menos viendo televisión, y más viendo la vida; habría dicho muchos más te quiero y lo siento; pero principalmente, si tuviera otra oportunidad a la vida, aprovecharía cada minuto de ella.

Mcgraw por su parte, cuenta la historia de un hombre que se está muriendo de cáncer y que al ser preguntado qué hizo cuando se enteró de la noticia, contesta que amó más profundamente; habló más dulce; concedió el perdón que siempre negaba; que fue el esposo que la mayor parte del tiempo no era; que se convirtió en el amigo que un amigo siempre ha querido tener; leyó un buen libro y termina deseándole a la persona que le preguntó, ojalá tuviera la oportunidad algún día de vivir la vida como si estuviera muriendo, como lo aprendió a hacer él.

Todos hemos perdido a alguien querido y hemos deseado haber aprovechado más tiempo a esa persona. Te tengo una mala noticia, ya es muy tarde para eso, lo único que te quedan son los recuerdos vividos. Pero a la vez te tengo una buena noticia, todavía es temprano para que aproveches a los que quedan contigo.

El autor es empresario


Además en opinión

En defensa de la institucionalidad: I.Roberto Eisenmann, Jr.
Si este fuera mi negocio...: Lenín Sucre
Globalización y leyes profesionales: Luis Cubilla Ríos
Las guerras de paz: Manuel E. Barberena R.
Hay que disfrutar la vida: Adrian Jelenszky



 
 
 
 
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